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DIOS
Las cosas no se
hacen solas; es decir, alguien tiene que hacerlas. Tanto la mesa y la casa,
como el Sol, la Tierra y las estrellas han sido hechos por alguien. La mesa ha
sido hecha por el carpintero, la casa ha sido hecha por el albañil.
1.- EL SOL, LA TIERRA Y LAS ESTRELLAS
HAN SIDO HECHOS POR DIOS.
1,1. Si paseas
por la playa un día que ha bajado la marea, conoces, por las huellas en la
arena, si lo que pasó por allí antes que tú fue un hombre, un perro o un
pájaro. Lo mismo vamos a hacer nosotros para averiguar la existencia de Dios.
A Dios no le
podemos ver, porque es espíritu
[1]
;
y el espíritu no se ve con los ojos de la cara. «A Dios no lo ha visto nadie»
[2]
Pero yo puedo
conocer una cosa con el entendimiento aunque no la vea con los ojos de la cara:
si veo un abrigo colgado de la pared, sé que allí hay un clavo, aunque no lo
vea. Si no, el abrigo no se sostendría
[3]
.
Vamos a conocer
a Dios por las huellas que ha dejado
en la creación. Dice San Pablo que
Dios es cognoscible con la razón a través de las criaturas
[4]
] .
Empecemos por
la huella que Dios ha dejado en el cielo.
Tú sabes que
aquellas huellas en la arena no se han hecho solas.
Pues mira el
cielo. ¿Puedes contar las estrellas?
El Atlas del
cosmos, que ya se ha empezado a publicar, constará de veinte volúmenes, donde
figurarán unos quinientos millones de estrellas. El número total de las
estrellas del Universo se calcula en unos 200.000 trillones de estrellas: ¡un
número de veinticuatro cifras!
[5]
] .
El Sol tiene
diez planetas: Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano,
Neptuno, Plutón, (descubierto en 1931 por Percival
Lowell
[6]
),
y el décimo que se acaba de descubrir. Los astrónomos Thomas van Flandern y Robert
Harrison, del Observatorio Naval de los Estados Unidos, lo han confirmado
con sus cálculos sobre las perturbaciones en las órbitas de Urano y Neptuno
[7]
. Unos le llaman el planeta X
[8]
. El Dr. John Murray, de la Open University, lo llama Némesis
[9]
. Fue fotografiado en 2003 por Mike
Brown del Instituto Tecnológico de California en Pasadena, por Chad Trujillo del Observatorio Gemini de Hawai, y por David Rabinowitz de la
Universidad Yale de Conecticut (EE.UU.)
[10]
.
El año 2004, La
NASA americana descubrió un nuevo planeta en el sistema solar. Lo ha llamado Sedna, y es el más alejado del Sol. Está
a 12.800 millones de kilómetros. El doble de la distancia de Putón. Es más
pequeño que la Luna: como la mitad de Plutón. Por eso algunos dudan si llamarle
planeta, pues a los astros más pequeños que Plutón se les llama planetoides
[11]
.
Nuestra
galaxia, la Vía Láctea, tiene cien mil millones de soles
[12]
.
Y galaxias como la nuestra se conocen cien mil millones
[13]
.
En nuestra
galaxia hay mil millones de púlsares que
son estrellas de neutrones en rotación, que dan seiscientas cincuenta vueltas
por segundo, y su densidad es de mil millones de toneladas por centímetro
cúbico
[14]
.
Los púlsares
provienen de la explosión de supernovas
[15]
.
Emiten haces de radiación como un faro costero, con pulsaciones de periodicidad
perfecta. Por eso, en un principio, se creyó que se debían a civilizaciones
extraterrestres
[16]
.
La Nebulosa de
Andrómeda consta de doscientos mil millones de estrellas.
Pues, si unos
hoyos en la arena no se pueden haber hecho solos, ¿se habrán hecho solos los
millones y millones de estrellas que hay en el cielo?
Alguien ha hecho las estrellas. A ese Ser,
Causa Primera de todo el Universo, llamamos Dios.
La observación
del cielo interesa al hombre desde tiempos remotísimos. Podríamos decir que la
Historia de la Astronomía
[17]
,
prescindiendo de los chinos, empezó con los babilonios, egipcios, griegos y
árabes.
A los babilonios se debe la división del día en veinticuatro hora,s y éstas
en sesenta minutos, y éstos en sesenta segundos. Los griegos dieron nombre a
muchas constelaciones y planetas, que después latinizaron los romanos. Los
árabes dieron nombre a muchas estrellas. Voy a dar algunos datos.
1,2. La Luna,
está a 384.000 kilómetros de la Tierra. El Sol a 150.000.000 kilómetros. Plutón
a 6.000.000.000 de kilómetros
[18]
.
Fuera del sistema solar, Sirio, la estrella más brillante del firmamento
[19]
,
a ocho años luz; Arturo a treinta y seis años luz.
La luz, a
300.000 kilómetros. por segundo, en un segundo da siete vueltas a la Tierra, y
recorre en un año una distancia igual a 200 millones de vueltas a la Tierra. En
kilómetros son unos diez billones de kilómetros
[20]
.
Para caer en la cuenta de lo que es un billón, pensemos que un billón de
segundos son casi treinta y dos mil años.
La velocidad de
la Luz, según las leyes de la Física, no puede superarse
[21]
.
La velocidad de la luz es tope, como demostró matemáticamente Einstein; pues según la
ecuación e=mc2 a esa velocidad la masa se haría infinita
[22]
] .
Fuera de
nuestra galaxia, la nebulosa de Andrómeda, que es la más cercana a nuestra
galaxia de la Vía Láctea, está a dos millones de años-luz
[23]
.
Coma de Virgo a
200 millones de años-luz.
Y el Cúmulo de
Hidra a 2.000 millones de años-luz
[24]
.Éste
es el límite de percepción de los telescopios ópticos
[25]
.
Pero los radiotelescopios profundizan más.
El astro más
lejano detectado es el Quásar PKS 2.000-330, está a quince mil millones de
años-luz
[26]
.
Los quásares son radio-estrellas que emiten ondas hertzianas. Se detectaron por
vez primera en 1960
[27]
.
1,3. Es posible
que haya otros astros habitados,
pero nada sabemos; pues Dios nada nos ha dicho, y no hemos podido conectar con
ellos.
La existencia
de la vida inteligente extraterrestre es algo probable que no ofrece ninguna
dificultad, ni a la Ciencia ni a la Religión.
Pero, a pesar
de todos los esfuerzos realizados, los científicos no han logrado captar
ninguna señal clara de seres inteligentes extraterrestres.
Cuando estuve
en Puerto Rico, para pronunciar conferencias en la Universidad Católica de
Ponce, visité el radiotelescopio de Arecibo, que es el mayor del mundo
[28]
.
Su reflector tiene trescientos cinco metros de diámetro (mil pies), y es capaz
de detectar la llama de una vela sobre la Luna
[29]
.
Desde él se lanzan todos los años señales al espacio buscando civilizaciones
extraterrestres. Aunque estas señales se pueden detectar más allá de nuestra
galaxia
[30]
,
no hemos recibido respuesta
[31]
.
El mensaje se ha emitido en un código binario, que es el habitual en las
computadoras. En este mensaje se describen algunas características de la vida
de la Tierra, de lo que es el hombre, y del radiotelescopio que emite el
mensaje.
En mi visita al
Observatorio de Radioastronomía de Arecibo me facilitaron una copia cifrada de
este mensaje, que conservo en mi poder.
El Prof. Heinrich K. Erben de la Universidad de
Bonn, reduce drásticamente la posibilidad de vida inteligente en algún otro
lugar del Universo
[32]
.
Después de veinticinco años de iniciado el proyecto OZMA no se ha conseguido captar rastro alguno de señales
inteligentes procedentes de otros mundos
[33]
.
«No tenemos
datos sobre la existencia de vida inteligente fuera del sistema solar. Pero es
verdad que la opinión científica ha evolucionado en los últimos veinte años en
el sentido de considerar cada vez más difícil el que se haya dado en otros
lugares el conjunto de condiciones que se dieron en nuestro planeta, y que
influyeron decisivamente en la habitabilidad y en el desarrollo de la vida
hasta el hombre»
[34]
.
Por eso parece que no existe vida inteligente en otro lugar de nuestra galaxia
[35]
.
Y desde luego no hay esperanza de encontrar vida inteligente en otro planeta
del sistema solar
[36]
Juan Oró, eminencia bioquímica mundial,
Profesor de la Universidad de Houston (EE.UU.), y uno de los principales
investigadores de la NASA, ha dicho: «No tenemos noticia de vida inteligente
fuera de la Tierra».
«La opinión
científica sobre la vida extraterrestre ha cambiado en los últimos diez o
veinte años. De un optimismo que esperaba encontrar planetas habitados en todo
el Universo, casi alrededor de cada estrella, a un realismo más bien pesimista.
Parece difícil esperar que se hayan dado en otro sitio todas las condiciones,
en el momento preciso y en la forma precisa, para que aparezca la vida y tenga
la posibilidad de desarrollarse hasta donde se desarrolló aquí en la Tierra»
[37]
«El
paleontólogo Peter Ward y el
astrónomo Donald Brownlee han
examinado los procesos químicos por los que se pudo originar la vida en la
Tierra, y los factores ambientales que protegieron este planeta y que crearon
las condiciones para que esa vida evolucione a formas complejas, algo raro en
el universo. (...)
»La Tierra es
un planeta tan raro que no se parece a ningún otro cuerpo espacial. Condiciones
para que la vida se haga más compleja: distancia adecuada al Sol para que el
agua se mantenga líquida; masa adecuada del planeta para retener la atmósfera y
los océanos, un vecino masivo como el planeta Júpiter que nos salva de los
asteroides más peligrosos, la justa cantidad de carbono que permita el
desarrollo de la vida, etc. Demasiadas casualidades para ser optimista»
[38]
]
Según el
astrónomo chileno Patricio Díaz Pazos, la
probabilidad de vida extraterrestre es de: 0, 000 000 000 000 000 000 000 000
000 000 000 000 1 «como requisito para la existencia de algún tipo de ser
viviente, en las circunstancias que conocemos»
[39]
.
Repetidas veces la prensa se ha hecho eco del avistamiento de OVNIS
(Objetos Voladores No Identificados), como si fueran naves extraterrestres.
Pero la mayoría de las veces todo se explicó sin necesidad de acudir a su
origen extraterrestre. Incluso la CIA norteamericana ha reconocido haber
atribuido a los OVNIS lo que eran aviones espías39 .Otras
veces la aparición de OVNIS se ha explicado después como de origen humano
(globos sonda, fragmentos de satélites artificiales, etc.). Fueron famosos unos
círculos enigmáticos que aparecieron al sur de Inglaterra, en la década de los
ochenta, en unas plantaciones de cereales. Después, en 1991, Doug Bower y Dave Chorley, dos amigos de Southampton, se confesaron autores de
la broma40 .
1,4. En el cielo
hay millones y millones de estrellas muchísimo
mayores que la Tierra. La Tierra, que pesa seis mil trillones de toneladas 41 , es una bola
de 40.000 km de perímetro (meridiano).
El Sol es un
millón trescientas mil veces mayor que la Tierra.
En la estrella
Antares, de la constelación de Escorpión, caben 115 millones de soles42.
Alfa de
Hércules, que está a 1.200 años-luz, y es la mayor de todas las estrellas
conocidas, es ocho mil billones de veces mayor que el Sol43 .
Para aclarar un
poco estos volúmenes descomunales, diremos que la órbita de la Luna dando
vueltas alrededor de la Tierra, de ochocientos mil kilómetros de
diámetro, cabe dentro del Sol; y que el radio de Antares es el diámetro
de la órbita de la Tierra, es decir, de trescientos millones de kilómetros; y
que el diámetro de la órbita de Plutón, que es de doce mil millones de
kilómetros, es la décima parte del radio de Alfa de Hércules. Todo esto me lo
ha calculado un astrónomo.
La mayor radio-estrella conocida es DA-240 que tiene el diámetro de seis millones de años-luz44. El diámetro de esta radio-estrella es sesenta veces mayor que el diámetro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, que es de cien mil años de luz.
1,5. Estas
bolas gigantescas van a enormes
velocidades.
La Tierra
va a cien mil kilómetros por hora, es decir a treinta kilómetros. por segundo45. El Sol va a trescientos
kilómetros por segundo, hacia la Constelación de Hércules. La Constelación de
Virgo se aleja de nosotros a mil kilómetros por segundo46] . El Cúmulo de Boyero se
desplaza a cien mil kilómetros por segundo47.
Por el
desplazamiento hacia el rojo de las rayas del espectro se ha calculado que hay
estrellas que se alejan de nosotros a 276.000 kilómetros por segundo. Es decir,
al 92 % de la velocidad de la luz.
1,6. El movimiento
de las estrellas es tan exacto que se puede hacer el almanaque con muchísima
anticipación. El almanaque pone la salida y la puesta del Sol de cada día, los
eclipses que habrá durante el año, el día que serán, a qué hora, a qué minuto,
a qué segundo, cuánto durarán, qué parte del Sol o de la Luna se ocultará,
desde qué punto de la Tierra será visible, etc.
El 30 de junio
de 1973, España entera estuvo pendiente del eclipse parcial de Sol del cual la
prensa venía hablando varios días.
El 2 de octubre
de 1959, fue visible desde la islas Canarias, un eclipse total de Sol, a las 12
del mediodía, tal como se había previsto desde mucho antes. Por eso se instaló
en la Punta de Jandía en Fuerteventura un puesto de observación en el que se
reunieron científicos del mundo entero.
El anterior
eclipse de Sol contemplado desde Canarias, fue el 30 de agosto de 1905, y se
sabe «que habrá que esperar hasta pasado el siglo XXII para ver otro eclipse
total de Sol dentro de nuestras fronteras»48.
El año 2005
podremos observar un eclipse anular desde Cádiz49.
El cometa
Halley (llamado así en honor del astrónomo Edmundo
Halley, contemporáneo y amigo de Isaac
Newton) que como se había previsto el siglo pasado, pasó junto a nosotros
en el año 1910, volvió a pasar cerca de la Tierra en marzo de 1986 según
se había anunciado. Todos los periódicos del mundo hablaron de él.
Halley (1656-1742) que observó el cometa en
1682 calculó su órbita y predijo que aparecería de nuevo cada setenta y seis
años, y así ha sucedido50.
Volverá a verse
el año 2062. Cuando pasó junto a la Tierra en 1986 fue fotografiado por la
sonda europea Giotto, que se acercó al núcleo del cometa a una distancia de 500
kilómetros51. La longitud de la cola
del cometa Halley es de cincuenta millones de kilómetros y está formada por
gases enrarecidos52 .
Cuando estuve
en Santa Cruz de Tenerife con ocasión de unas conferencias que tuve en la
Residencia de Paso Alto, en enero de 1991, tuve ocasión de visitar el
Observatorio de Astrofísica del Teide, donde tenemos el telescopio de
microondas más sensible del mundo, y donde se estudian las oscilaciones del
Sol, etc. Allí hice amistad con el astrónomo inglés Mark Kidger, especialista en el estudio del cometa Halley. Me dio
algunos datos que pueden ser interesantes:
El núcleo del
cometa está formado por gases sólidos a 100 grados centígrados bajo cero. Sus
dimensiones son de 7’50 por 8’50 por 18 kilómetros.
Aunque los
chinos ya lo conocían mil años antes de Cristo y ha dado miles de vueltas alrededor del Sol, terminará por desaparecer, pues
cada vez que se acerca al Sol pierde peso al volatilizarse por el calor, parte
de los gases sólidos del núcleo. La cola del cometa no va hacia atrás, como la
estela de un avión de reacción, sino que arrastrada por el viento solar se
desplaza en el sentido opuesto al Sol, como el humo de una locomotora en
marcha, que se desplaza lateralmente si hace un viento fuerte.
1,7. La
precisión del movimiento de los astros sería imposible conocerlo si el orden del movimiento de los astros
no fuera calculable matemáticamente.
Por eso James Jeans, ilustre matemático y
Presidente de la Real Sociedad Astronómica de Inglaterra y Profesor de la
Universidad de Oxford, uno de los más grandes astrónomos contemporáneos, en su
libro Los misterios del Universo53 afirma que el Creador del Universo
tuvo que ser un gran matemático. Y Einstein:
«La Naturaleza es la realización de las ideas matemáticas de Dios»54.
Paul Dirac, Catedrático de Física Teórica de la
Universidad de Cambridge y uno de los científicos más sobresalientes de nuestra
generación, dijo en la revista Scientific
America: «Dios es un matemático de alto nivel»55 .
1,8. Todo este orden maravilloso requiere una gran inteligencia que lo dirija. ¿Qué pasaría en una plaza de mucho
tránsito -como la Cibeles de Madrid- si los conductores quedaran repentinamente
paralizados y los vehículos, sin inteligencia, abandonados a su propio impulso?
En un momento tendríamos una horrenda catástrofe.
1,9. Cuanto más
complicado y perfecto sea el orden, mayor debe ser la inteligencia ordenadora.
Construir un reloj supone más inteligencia que construir una carretilla.
Si un día
naufragas en alta mar, y agarrado a un madero llegas a una isla desierta,
aunque allí no encuentres rastro de hombre, ni un zapato del hombre, ni un
trapo de hombre, ni una lata de sardinas vacía, nada; pero si paseando por la
isla desierta encuentras una cabaña, inmediatamente comprendes que en aquella
isla antes que tú estuvo un hombre. Comprendes que aquella cabaña es fruto de
la inteligencia de un hombre. Comprendes que aquella cabaña no se ha formado al
amontonarse los palos caídos de un árbol. Comprendes que aquellas estacas
clavadas en el suelo, aquellos palos en forma de techo y aquella puerta
giratoria son fruto de la inteligencia de un hombre.Pues si unos palos en forma
de cabaña requieren la inteligencia de un hombre, ¿ no hará falta una
inteligencia para ordenar los millones y millones de estrellas que se mueven en
el cielo con precisión matemática?
Isaac Newton (1642-1727) y Johannes Kepler (1571-1631) formularon matemáticamente las leyes
que rigen el movimiento de las estrellas del Universo; pero Newton y Kepler no hicieron esas leyes, porque las estrellas se movían según
esas leyes muchísimos años antes de que nacieran Newton y Kepler. Luego hay alguien autor de esas leyes que rigen el
movimiento matemático de las estrellas.
Por eso el
cosmonauta Borman dijo desde la
Luna:«Nosotros hemos llegado hasta aquí gracias a unas leyes que no han sido
hechas por el hombre». Y Newton: «El
conjunto del Universo no podía nacer sin el proyecto de un Ser inteligente»56 .«Me basta -ha dicho Alberto Einstein- reflexionar sobre la
maravillosa estructura del Universo, y tratar humildemente de penetrar siquiera
una parte infinitesimal de la sabiduría que se manifiesta en la Naturaleza»57. Dijo también: «Dios no juega a los
dados58»
La inteligencia
que ordena las estrellas en el cielo y dirige con tanta perfección la máquina
del Universo es la inteligencia de Dios.
Por eso dice la
Biblia: «Los cielos cantan la gloria
de Dios»59 .
Las criaturas
son dedos que me señalan a Dios. Pero hay gente que se queda mirando el dedo y
no ve más allá.
«Nada menos que André Gide dijo: “No creer en dios
es mucho más difícil de lo que se piensa. Para seguir haciéndolo es necesario
abstenerse de mirara la Naturaleza y de reflexionar sobre lo que vemos»60.
Resulta
ridículo que Salvatore Quasimodo dijera,
cuando los soviéticos lanzaron el Sputnik, en octubre de 1957: «El hombre le está haciendo la competencia a Dios en el
dominio del espacio».
Puede ser
interesante mi vídeo titulado: La
astronomía lleva a Dios61 .
1,10. No es lo mismo Astronomía que Astrología. La Astronomía es
ciencia; la Astrología, en la que se basan los horóscopos, cuento. Así opinan Shawn
Carlson, Físico de los Laboratorios Lawrence
Berkeley (California) y Andrew
Fraknoi, responsable de la Sociedad Astronómica del Pacífico62.
Recientemente
doscientos cincuenta y ocho científicos del mundo entero han firmado un
manifiesto a la prensa para desengañar al pueblo crédulo que se fía de la
Astrología, debido a la propaganda que hacen de ella los medios de
comunicación. Entre otras cosas, en este manifiesto se dice lo siguiente:
«Es simplemente un error imaginar que las fuerzas ejercidas por las
estrellas y los planetas en el momento del nacimiento, pueden, de alguna forma,
determinar nuestro futuro. Tampoco es verdad que la posición de los objetos
celestes hagan que ciertos días o períodos de tiempo sean más favorables para
emprender algún tipo de actividad, o que el signo bajo el que uno ha nacido
determine la compatibilidad de su relación con otras personas...Creemos llegado
el momento de rechazar vigorosamente las afirmaciones pretenciosas de los
astrólogos charlatanes. Quienes continúan teniendo fe en la astrología lo hacen
a pesar de que no hay ninguna base científica para sus creencias, y sí una
fuerte evidencia de lo contrario»63.
La prueba de
que los astros no determinan el futuro de las personas se confirma por el hecho
de que dos hermanos gemelos, que nacieron con la misma estrella, uno tiene una
muerte trágica de niño, y el otro tiene una vida larga, próspera y feliz.
El profesor Stanley L. Jaki de la Universidad de
Seton Hall de New Jersey. (EE.UU.) manifestó que la astrología carece de
fundamento científico64 .
Creer en los
horóscopos es pura superstición. Lo que ocurre es que cuando disminuye la fe en
Dios aumenta la credulidad en las supersticiones.
Lo mismo
podríamos decir de los futurólogos.
En agosto de
1999 todos los medios de comunicación se hicieron eco de la profecía de Nostradamus, según la cual el fin del
mundo sería el próximo día 11. La profecía fue un fracaso. Por eso hoy seguimos
vivos.
Doce personas
se suicidaron por miedo a lo que iba a pasar el 11 de agosto65.
Para esa misma fecha
otros anunciaron una catástrofe en París, hasta el punto de que el célebre
diseñador Rabanne clausuró sus
tiendas en París67. Tampoco pasó nada
catastrófico.
Es curioso que
ningún futurólogo avisó del tremendo acto terrorista del 11 de septiembre del
año 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York, en el que murieron tres mil
personas. No lo dijeron porque no lo sabían. Si lo hubieran sabido, lo hubieran
dicho; y además de hacerse famosos, hubieran evitado una catástrofe.
1,11. La máquina fotográfica fue un
descubrimiento transcendental para la cultura de los hombres. Antes, sólo se
podía conocer lo que se veía con los propios ojos. Desde que se inventó la
fotografía es posible conocer los paisajes, los monumentos, las obras de arte y
los grandes personajes del mundo entero sin salir del lugar en que se ha
nacido.
El invento de
la máquina fotográfica supone una gran inteligencia, y los hombres han tardado
muchos años en descubrirla. No se descubrió hasta el siglo pasado.
Sin embargo, mucho antes de que los hombres inventasen la máquina
fotográfica -desde el principio de la humanidad- ya estaba inventado el ojo
humano, maravillosa máquina fotográfica, que saca diez fotos por segundo, no es
necesario pasar el carrete y además se enfoca sola gracias a la maravillosa
constitución del cristalino. El inventar el ojo supone todavía más inteligencia
que el inventar la máquina fotográfica.
El Catedrático
de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Clermont-Ferrand y de la de
París, y Presidente de la Academia de Ciencias de Francia en 1967, el Dr. Pierre-Paul Grassé, demuestra en un
documentado estudio que el ojo no puede ser el resultado del azar, sino fruto
de una inteligencia ordenadora67 .
«El corazón
late unas setenta veces por minuto. A lo largo de una vida lo ha hecho unas
tres o cuatro mil millones de veces. Por cada contracción aspira y riega un
decilitro de sangre, lo que supone 18.000 litros al día, cuatro millones de
litros al año, y 250 millones de litros en una vida de setenta años»68. ¿Qué máquina hecha por el hombre
puede hacer esto, sin mantenimiento ni recambios?
La hoja verde
es una fábrica de oxígeno. Con la luz del Sol la función clorofílica de las
plantas transforma el anhídrido carbónico que exhalamos al respirar en oxígeno.
Unos científicos
de la Universidad de Sevilla han logrado repetir el en laboratorio lo que hacen
las plantas.
El ejército
norteamericano ha conseguido una seda muy resistente para el tejido de los
soldados fabricando una fibra de tela de araña sintética69.
La célula es
una fábrica de productos químicos.
La cadena del
ADN es el manual de instrucciones para fabricar estos productos cuando los
necesita. Este manual está escrito solamente con cuatro letras (C,G,A,T) que
representan cuatro bases diferentes. Las distintas combinaciones de estas bases
forman los genes. Cada gen es un trozo del ADN70.
Uno de los
grandes adelantos de la aviación moderna es el piloto automático con el cual un avión puede volar sin ningún
hombre que lleve los mandos.
Pero los
hombres no han inventado todavía ni inventarán jamás, un avión que no sólo
vuele sin piloto, sino que además se busque él solo la gasolina, se haga él
solo el hangar y, lo que es más, fabrique él solo otros aviones como él, que a
su vez hacen otros aviones, y así indefinidamente. Este avión maravilloso que
nos parece imposible que se invente jamás, existe desde tiempos remotísimos:
son los pájaros.
El pájaro es un
avión que vuela solo, se busca él solo la gasolina (alimento), se hace él solo
el hangar (nido), unas veces con ramajes y otras con cemento (nido de
golondrinas).
¿Y cómo se
fabrica este avión? ¡Con sólo calentar un huevo! Con poner un huevo de gallina
a cuarenta grados centígrados de temperatura, durante veintiún días, sale un
pollito saltando y piando.
En el huevo
frito que te ponen delante en la mesa, ¿me quieres decir dónde está el pico,
los ojos, las plumas? ¿Cómo se forma todo esto en el pollito? Con sólo calentar
el huevo un poco.
¡Qué invento
tan maravilloso es el del huevo!
¡Qué
inteligencia tan grande supone inventar el huevo!
En el huevo, lo
mismo que en la Naturaleza toda, hay leyes que rigen su evolución.
Pero los
hombres no saben inventar un huevo artificial que poniéndolo en una incubadora
saque un pollito, el cual ponga a su vez otros huevos de los que nazcan nuevos
pollitos, y así sucesivamente. El hombre no lo sabe, pero lo sabe Dios que es
el inventor de la Naturaleza.
El colibrí sabe
volar hacia atrás: se acerca a la flor a chuparle el néctar con su largo pico,
y luego retrocede. Nuestros aviones no pueden volar hacia atrás.
En 1966 estuve
dando conferencias en la Sociedad Hullera Vasco-Leonesa, y me quedé asombrado
al ver allí un ordenador IBM que podía realizar tres mil operaciones por
segundo.
Hoy hay
ordenadores que pueden realizar veintidós millones de operaciones por segundo71. Recientemente la IBM ha presentado el
ordenador más rápido y potente del mundo: el Pacific Blue, capaz de calcular tres trillones de operaciones por
segundo72.
Pero la
calculadora no tiene inteligencia. La inteligencia está en el que la inventó.
Aunque parece
una máquina inteligente, sin embargo, no progresa por sí misma, no es
consciente de sus propios actos.
La máquina no
sabe lo que hace, ni por qué debe hacerlo así, y no de otra manera.
La máquina sólo
puede resolver mecánicamente el tipo de problemas para los que la ha preparado
de antemano un ser inteligente73.
«Ninguna
máquina es capaz de plantearse problemas que no le hayan sido previamente
planteados»74.
El robot no
puede programarse a sí mismo75.
Dice D. Salvador de Madariaga: «La máquina
es un pensamiento cristalizado; jamás se vio una máquina que no fuera
consecuencia de un pensamiento»76.
La máquina no piensa por sí misma,
no fabrica ninguna información nueva, es incapaz de un pensamiento creador, se
limita a ejecutar el programa que ha recibido.
El pensamiento
creador y la iniciativa pensante está en el hombre77. «Una máquina muy perfeccionada podría
hacer muchas cosas, pero nunca podrá sustituir al hombre»78.
El cerebro
tiene catorce mil millones de neuronas.
En el organismo
humano hay alrededor de sesenta billones de células.
Todas estas
células evolucionan según un plan determinado79 .
De la fusión de
dos células (el espermatozoide y el óvulo) proceden los cien billones de
células que forman el ser humano. Y las especializaciones de cada célula
(muscular, adiposa, cardíaca, hepática, renal, etc) es superior a todas las
especializaciones creadas por el hombre en profesiones, técnicas, artes y
oficios80.
Estas células
tienen un sistema inmunitario para defenderse de los enemigos exteriores: son
los fagocitos (leucocitos = glóbulos blancos), que detectan al enemigo, lo
analizan, lo identifican, y organizan su destrucción81
«Una máquina
electrónica abarca una serie de acciones planificadas. La señal de comienzo de
una acción depende de los resultados de la acción precedente. Los animales
“funcionan” de acuerdo con líneas similares. En respuesta a un estímulo
condicionado ejecutan un movimiento reflejo (...) Las máquinas electrónicas
operan de acuerdo con programas estrictos y detallados, de los cuales no pueden
desviarse ni un ápice. Una máquina lo único que puede hacer es ejecutar su
propio programa. No introduce en el proceso ningún elemento creativo»82 .
Hoy se habla impropiamente de inteligencia
artificial. D. Ramón López de Mántaras, doctor en Físicas, Profesor de
Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, y Premio al
Mejor Trabajo Europeo de Inteligencia Artificial, reconoce que «no es posible
fabricar máquinas realmente inteligentes. Por eso habría que cambiar la
expresión de “inteligencia artificial»83] .
1,12. Los
animales se mueven por instintos.
El instinto
hace que el pajarillo busque palitos para hacer su nido, y que el orangután
coja un palo para alcanzar la fruta del árbol.
Y estos
instintos se trasmiten por generación a sus descendientes.
Los animales
tienen instintos maravillosos.
Según las
investigaciones del Dr. Walter Frese,
del Instituto Max Planck, las
palomas mensajeras se orientan en sus vuelos gracias a una especie de brújula
biomagnética que tienen84 .
Los tiburones se orientan durante las migraciones sirviéndose del campo
magnético terrestre85 .
Las abejas utilizan para orientarse la polarización de la luz y ven el
ultravioleta86
Los elefantes
se comunican por infrasonidos. Los investigadores americanos Payne y Poole han logrado identificar
más de treinta modulaciones diferentes entre las comunicaciones entre elefantes87 . La serpiente de cascabel posee
un magnífico detector de rayos infrarrojos de exquisita sensibilidad para
advertir la presencia de su presa en la oscuridad88.
Hay mariposas
que ven con rayos ultravioleta, como nuestros científicos modernos.
Los delfines
localizan los obstáculos sumergidos en el agua por medio de una sonda acústica
como los barcos modernos89.
Según los
investigadores Ott y Schaeffel el ojo del camaleón le
permite medir con precisión la distancia de su presa, como un moderno aparato
de telemetría90
Recientemente,
la empresa norteamericana, AIR TASER, de
Arizona, ha difundido una pistola eléctrica, de defensa personal, que deja
electrocutado temporalmente al agresor. Esto es lo que hace el pez «Raya
eléctrica del Pacífico», que para cazar a su presa le lanza una descarga
eléctrica de 220 voltios y 20 amperios. Este pez habita en las aguas de la Baja
California, y fue clasificado por Ayres en
185591.Un murciélago sin ojos vuela sin
tropezar en una habitación cruzada por cables en todas direcciones. ¿Cómo se
guía? El murciélago no lo sabe, pues no tiene inteligencia; pero lo sabe Dios
que es quien ha hecho el murciélago y le ha dotado de una especie de radar que
emite ondas ultrasonoras, según los estudios de los norteamericanos Griffin y Galambos92. ¡Qué inteligencia tan grande
tiene el inventor de la Naturaleza!
1,13. Toda la
Naturaleza está llena de maravillas:
Las golondrinas
en sus migraciones recorren al año quince mil kilómetros.
Las ocas
rebasan el Himalaya a seis mil metros de altura.
Las arañas
producen al mes tres kilómetros de hilo.
La mariposa
tiene veinte mil ojos.
La abeja reina
pone tres mil huevos al día.
La malva
produce al año veinticinco millones de peces.
Dios es más
maravilloso en lo pequeño que en lo grande.
En 1989,
con ocasión de un trabajo de investigación que estaba haciendo un
equipo de ingenieros sobre el Sudario de Oviedo, para confirmar la autenticidad
de la Sábana Santa de Turín, estuve en el Laboratorio de Investigación de
Hidroeléctrica Española, donde trabajan estos ingenieros. Allí pude contemplar
en un microscopio electrónico de barrido (scaner),
(que puede llegar hasta los doscientos mil aumentos), la estructura de un grano
de polen, un pelo de mosca, maravillosamente contorneado, el alvéolo de un ojo
de mosquito, etc. etc. ¡Algo impresionante!
No sabe uno que
admirar más, si las maravillas grandes o las pequeñas.
Si las
velocidades de las estrellas, o la rapidez de la mosca moviendo sus alas 480
veces por segundo.
Si el tamaño de
los astros, o la maravillosa constitución del átomo compuesto de electrones,
protones, neutrones y demás partículas subatómicas de existencia efímera93, en el que los electrones giran
alrededor del núcleo, que representa al resto del átomo lo que una pulga a un
estadio de fútbol94.
La complicación
del ADN es tan grande que «requiere una inteligencia»95.
«El átomo es la
porción indivisible de un elemento químico. Si lo dividimos en partículas
subatómicas, deja de ser ese elemento químico. (...) Y está prácticamente
vacío. Si el núcleo fuera del tamaño de una canica, los electrones estarían a
una distancia de un kilómetro»96. El
núcleo del átomo mide una billonésima de centímetro97.
«En el seno de
los laboratorios de física, y en las profundidades de enormes aceleradores,
comenzaron a descubrirse nuevos elementos y partículas, cada vez más pequeñas, hasta
llegar a los «quark», que parecen ser verdaderamente los últimos componentes de
la naturaleza»98.
Los
sapientísimos instintos de los animales, y las leyes todas del Universo están
diciendo a voces que han sido hechos por una gran inteligencia.
Precisamente es
muy reciente el nacimiento de una nueva ciencia, la Biónica, que se basa en el estudio de los seres vivos para hacer
aplicaciones por los ingenieros100. El
nombre de Biónica es contracción de biología y electrónica.
La Naturaleza
ha conseguido cosas de técnica superior a la del hombre. El hombre no ha
llegado al vuelo en zig-zag como la mosca, ni a la bioluminiscencia de algunos
gusanos y peces de las profundidades abisales que emiten luz de su cuerpo.
1,14. La evolución misma que hoy se estudia
en distintos campos de la ciencia, responde a unas leyes que rigen ese proceso
evolutivo, y que armonizan todas las evoluciones del Universo.
La razón
suficiente de las leyes que rigen esta evolución es la inteligencia de Dios101 .
Antes se
consideraba la Naturaleza actual como obra directa e inmediata de Dios.
Hoy la
consideramos más bien como el resultado de unas leyes que Dios ha puesto en la
misma Naturaleza, y que han regido la evolución que nos ha llevado a lo que hoy
contemplamos.
No puede haber leyes si alguien no
las hace.
La ley supone
un legislador inteligente, distinto de ella. Todo el mérito de la ley es de
quien la ha puesto.
El Dr. Bermudo Meléndez, presidente de
la Real Sociedad Española de Historia Natural y Catedrático de Paleontología de
la Universidad Complutense de Madrid, dice en la Revista IBÉRICA102], en un artículo titulado Estado actual de la teoría de la evolución: «Cuanto
más investigamos el mecanismo del proceso de la evolución, tanto más
comprendemos la realidad de la existencia de una inteligencia infinita capaz de
haberlo programado todo».
El Padre Teilhard de Chardin, que es
actualmente el jesuita de más fama internacional en el terreno de la evolución,
dice que «la evolución, como todos los procesos naturales, es un proceso sujeto
a una ley que señala una dirección»103.
Newton, hablando del cosmos dijo: «Hay que
reconocer la voluntad y el dominio de un Ser Inteligente y poderoso»104
Y en otro
sitio: «¿De dónde proviene todo ese orden y belleza que vemos en el mundo? ¿Fue
el ojo ideado sin ingenio en materia de óptica? ¿No parece claro que existe un
Ser Inteligente?»105.
Einstein escribió en The World as I see it: «La ley del cosmos revela una inteligencia
de tal superioridad que comparada con ella todo pensar humano es
insignificante».
El Premio Nobel
de Física Alfredo Kastler declaraba
en agosto de 1968: «La idea de que el mundo, el Universo material, se ha creado
él mismo, me parece absurda.
»Yo no concibo
el mundo sino con un Creador, por consiguiente, Dios. Para un físico, un
solo átomo es tan complicado, supone tal inteligencia, que un Universo
materialista carece de sentido».
Toda
organización supone un organizador. Si en la Naturaleza hay seres organizados,
es inevitable reconocer la existencia de una inteligencia organizadora.
El gran
filósofo inglés David Hume, dice al
final de su obra Historia natural de la
Religión : «La organización de la naturaleza, en su totalidad, nos habla de
un Autor inteligente»106.
1,15. Es
absurdo pensar que la Naturaleza se ha hecho sin la intervención de una inteligencia. ¿Te parece posible que un
mono tecleando en una máquina de escribir componga este libro que tienes en las
manos?
Pues esto es
mucho más probable que suponer que no ha intervenido una inteligencia en la
formación del ojo humano (maravillosa máquina fotográfica), la agilidad de una
mosca en el aire, o la función clorofílica de una hoja verde, que es un
auténtico laboratorio químico.
Las plantas son
sensibles al aire, al Sol, a la luz, a la oscuridad, a la electricidad, al
magnetismo, etc.; sintetizan sustancias y fabrican oxígeno107: las plantas con la luz del Sol,
desprenden oxígeno del agua, y absorben el anhídrido carbónico para sintetizar
glucosa.
En 1976 un
grupo de científicos españoles de la Universidad de Sevilla ha logrado en el
laboratorio repetir lo que hacen las plantas. Es decir, que este fenómeno se
realiza en las plantas según unas reacciones de leyes determinadas. Donde hay
ley, orden, organización, hay inteligencia.
Azar es lo que sucede sin ser dirigido por
una inteligencia108 .
No es lo mismo
«azar» que «falta de información».
El que salga
«cara» o «cruz» al tirar una moneda al aire, más que azar es falta de
información. Si conociéramos todas las variables que intervienen, podríamos
saber si iba a salir cara o cruz.
Lo mismo habría
que decir de la cara que queda arriba al tirar un dado. El que no sepamos
predecirlo no significa que no se deba a leyes determinadas.
Por eso, muchas
cosas que atribuimos al azar es por falta de información.
En cambio, el
ciego azar es totalmente aleatorio, como sería que un mono, tecleando en una
máquina de escribir, sacara el libro que tienes en las manos.
Lo casual no se
repite varias veces seguidas.
Lo que sale por
casualidad no es repetible a voluntad todas las veces que se desee, por ejemplo
el Premio Gordo de la lotería; en cambio, lo que es fruto de la inteligencia,
sí se puede repetir a voluntad.
Por eso el
hecho científico puede repetirse a discreción, pues siempre se pueden conseguir
los mismos efectos al poner las mismas causas.
Pero lo que
sale por azar no puede repetirse a voluntad.
Las letras que
forman este libro han necesitado muchas horas de trabajo para que digan lo que
dicen.
Si yo meto en
un cubo todas estas letras y las tiro al suelo, hay una probabilidad
contra miles de millones de que las letras salgan en el orden que tienen en mi
libro. Y desde luego todo el mundo comprenderá que no saldría cincuenta veces
seguidas. Las cincuenta ediciones de mi libro no hubieran salido con meter las
letras en un cubo y tirarlas al suelo cincuenta veces.
Este libro
tiene un millón de letras sin contar puntos y comas.
Al tirarlas al
suelo, ni siquiera caerían derechas y en línea recta.
Para que las
letras se ordenen formando palabras, y las palabras se ordenen formando frases,
hace falta una inteligencia ordenadora.
Evidentemente,
el orden que las letras tienen en este libro es uno de los órdenes posibles.
Pero la
probabilidad de que caigan las letras en este orden es una contra un número que tiene tres millones de cifras. El cálculo se ha hecho con calculadora. El número
es tan grande que si lo nombráramos por su nombre propio, pocas personas lo
entenderían: el número de permutaciones es de quinientos milillones (500.000
grupos de seis cifras).
Para escribirlo
con números del tamaño de las letras de este libro necesitaríamos una tira de
papel de seis kilómetros de larga.
Es decir, la probabilidad de que salga este libro
al tirar las letras del cubo al suelo es prácticamente nula. Y menos aún que salga cincuenta veces seguidas.
La prueba es
que si alguien se apostara un millón de pesetas de que lo conseguiría,
cincuenta veces seguidas, como las ediciones de este libro, aceptaríamos encantados
la apuesta, seguros de ganarla.
Pues si para
hacer este libro hace falta una inteligencia ordenadora, ¿se habrán formado sin
inteligencia ordenadora las moscas, las flores, los pájaros y el cosmos de
precisión matemática?
Una sinfonía no
se compone poniendo a un mono a teclear en un piano.
Dice Paul Davies en su libro La mente de Dios : «Cuesta trabajo creer
que este intrincado universo exista por casualidad»109.
El que
contemplando el mundo sólo ve materia, es como el que entra en la Biblioteca Nacional
de Madrid y sale diciendo que allí sólo hay papeles manchados con tinta de
imprenta.
Salvador de Madariaga dice: «Creo
que la atribución del Universo y de la vida a la copulación del azar con la
necesidad es un disparate de tal envergadura, que no hay intelecto humano
medianamente ejercitado que lo pueda sostener en serio; y que la prueba de la
existencia de un Creador es cosa al alcance de cualquier cabeza sana»110.
«El azar es
algo inconsistente y poco creíble»111 . El azar no
explica nada. Es tan sólo la razón de nuestra ignorancia. Llamamos azar al
suceso que no hemos podido prever112.
El hecho de que
al echar los dados no podamos prever qué cara quedará arriba, no significa que
eso no se deba a una porción de combinaciones de fuerzas que no conocemos de
antemano, pero que existen.
Por eso dijo Jules-Henri Poincaré, Profesor de
Física Matemática en la Universidad de París: «El azar no es más que la medida
de nuestra ignorancia»113. Y Monod reconoce que su tesis del azar es
«una declaración de ignorancia»114 .
Dice Wenher von Siemens: «Cuanto más penetro
en el reino de las fuerzas de la naturaleza, tanto más sube mi admiración de la
Sabiduría que resplandece en la Creación»115.
«El estudio
objetivo de la Naturaleza, en su complejidad, no puede contentarse con el azar,
estando ausente la inteligencia; sino debe admitirse que la Naturaleza reclama
una Mente Superior»116.
Y Kastler, Premio Nobel, afirma: «Querer
admitir que el azar haya creado el ser viviente me parece absurdo»117.
1,16. Que la
Naturaleza se rige según unas leyes
es algo indiscutible.
Estas leyes de
la Naturaleza, son la base de la Ciencia.
«El hombre de
Ciencia sabe que idénticos efectos en idénticas circunstancias presuponen
idénticas causas»118. Sin
tales premisas la Ciencia resultaría imposible.
Aunque es
verdad que algunas veces intervienen tantos factores que es muy difícil
predecir de antemano lo que ocurrirá: como si saldrá cara o cruz al echar una
moneda al aire. Entonces se acudirá al «cálculo de probabilidades» y estadísticas.
De ahí el «principio de indeterminación» de Heisenberg en la microfísica donde tanto desconocemos; pero esto no
niega que el resultado se deba a leyes determinadas119.
Admirar la
Naturaleza e ignorar a Dios sería como admirar una máquina automática por la
perfección de su funcionamiento e ignorar la inteligencia del ingeniero que ha
hecho posible esa máquina.
Por eso la
Biblia dice que los que no conocen a Dios a través de la Naturaleza son unos
necios120. Afirma la Biblia: «Dijo el necio: No hay Dios»121. .Y en otro lugar: «Los cielos cantan la gloria de Dios»122 .«Dios se hace visible a
través de sus obras, por eso quienes no le glorifican no tienen
excusa»123.
El Concilio
Vaticano I condena a los que nieguen que la razón humana no pueda demostrar con
certeza la existencia de Dios: «La misma Santa Madre Iglesia sostiene y enseña
que Dios, principio y fin de todas las cosas, puede ser conocido con certeza
por la luz natural de la razón humana partiendo de las cosas creadas»124.
Carlos Rubbia, Premio Nobel de Física,
Director del Laboratorio Europeo para la Física de las Partículas, dice:
«Hablar del origen del mundo lleva a pensar en la Creación... Para mí está
claro que esto no puede ser consecuencia de la casualidad»125.
Igualmente, la
belleza del plumaje de colores de algunos pájaros me hablan del talento del
artista que concibió esa armonía de colores. Donde hay una obra de arte hay un
artista. Hasta el blasfemo Voltaire dijo:
«No puedo imaginar que haya un reloj sin relojero»126 .Y André Gide: «Para no creer en Dios es absolutamente necesario
abstenerse de mirar la naturaleza y reflexionar sobre lo que vemos»127.Por eso «por más que retrocedamos en
el tiempo no encontraremos ningún pueblo sin religión, sin creencias, preceptos
y ritos cuya finalidad es poner al hombre en relación con la Divinidad»128 .
1,17. A ese ser tan inteligente, que ha hecho
la Naturaleza y ha puesto en ella esas leyes tan maravillosas que rigen su
funcionamiento, llamamos DIOS129 .
Dice Paul Davies, Profesor de Física
Matemática en la Universidad de Adelaida (Australia): «A través de mi labor
científica he llegado a creer más y más fuertemente que el universo físico está
ensamblado con una dosis de ingenio tan sorprendente que no puedo aceptarlo
simplemente como un hecho brutal. Ha de haber, pienso, un nivel más profundo de
explicación. si uno quiere llamar “Dios” a ese nivel es una cuestión de
definición»130 .
«Los propios hombres de ciencia dan por supuesto que vivimos en un cosmos
racional, ordenado, sometido a leyes precisas que pueden ser descubiertas por
el razonamiento humano»131.Los
científicos hablan hoy del Principio
antrópico, según el cual «las leyes del universo son exactamente las
precisas para que pueda aparecer el hombre sobre la Tierra. Si hubieran sido otras, no estaríamos aquí»132.
Después de lo
dicho resulta ridícula la propaganda atea del comunismo.
En el libro Sputnik ateísta”(Moscú 1961, pg. 365)
se dice: «A partir de la astronáutica ya no es posible creer en la existencia
de Dios. Los sputniks no han
descubierto a Dios en su morada celeste»133.
¿Es que pensaban detectar a Dios con el sputnik? El sputnik no
detecta a Dios, pero nuestra inteligencia sí. Las realidades espirituales no se
detectan con instrumentos materiales. Los aparatos pueden estudiar el tejido de
un lienzo y la composición química de los colorantes, pero no la ilusión y la
alegría con que se ha pintado el cuadro.
Dios no es,
como dice Feuerbach, discípulo de Hegel, «el producto imaginativo de la
indigencia y los deseos del hombre», sino que la afirmación de la existencia de
Dios es consecuencia de la búsqueda intelectual al hombre que investiga la
razón suficiente de las leyes del cosmos, que suponen la existencia de un
Creador inteligente.
«Nada existe
sin razón suficiente. Si una piedra que estaba en la calle la vemos en lo alto
de un edificio, sabemos que no está allí sin “razón suficiente”: alguien la
subió. Nada existe sin causa adecuada. Esa relación causa-efecto es la base de
la medicina y de la técnica. Dios es la causa explicativa del cosmos»134.
No se trata de
probar la existencia de Dios por la ciencia; pues la ciencia se basa en hechos
experimentales, y Dios no es el resultado de un trabajo de laboratorio. Pero es
deducción de los hechos científicos. La Filosofía razona sobre los datos que da
la ciencia, y así podemos llegar al conocimiento de Dios. «La ciencia de hoy da
al hombre moderno materiales para que crea razonablemente» (Profesor Taltavull).
El conocimiento
científico tiene un valor, pero no podemos olvidarnos del sentido común.
Cuando Descartes dice «pienso, luego existo», su razonamiento es perfectamente válido. Con
su «duda metódica» «quiso encontrar
un punto de apoyo que fuera incontrovertible»135 .
La Ciencia
responde al «cómo» ocurren las cosas; pero no al «por qué». Esto es propio de
la Filosofía. «El hombre siempre ha sido filósofo y científico al mismo tiempo»136.
«La
racionalidad científica debe abrirse a la racionalidad filosófica, y viceversa:
así lo demandan hoy científicos como Prigogine y d’Espagnat, filósofos
realistas como Zubiri y Guitton, y, en fin, filósofos de la
ciencia, entre los que tal demanda es hoy un auténtico clamor. (...) Se trata
de que no vuelva a producirse la situación humorísticamente descrita por Gilson en estos términos: “nada iguala
la ignorancia de los filósofos modernos en cuestiones de ciencia, excepto la
ignorancia de los científicos modernos en cuestiones de filosofía”»137.
1,18. Además de
las leyes de la Naturaleza, como dice el Catedrático de la Universidad de
Madrid, D. Juan Zaragüeta en ABC, las leyes de la conciencia, que mandan
practicar el bien y evitar el mal, también nos hablan de la existencia de Dios,
«pues nadie se manda a sí mismo, sino que la conciencia recibe las órdenes de
un Ser Superior a ella, que es precisamente Dios»138.
Kant escribió: «Hay dos cosas que llenan mi
mente de admiración y respeto, el cielo estrellado, encima de mí, y la ley
moral, dentro de mí. Para mí son pruebas de que hay un Dios por encima de mí y
dentro de mí»139 .
«La Ley moral,
la obligación de hacer el bien y evitar hacer el mal, es una ley universal
impuesta a todos los hombres: sólo Dios está por encima del hombre y puede
imponerle la ley moral»140 grabando
en su conciencia esta obligación y el consiguiente remordimiento en caso de incumplirla.
«En lo profundo
de la conciencia, descubre el hombre una ley que no se da él a sí mismo, pero a
la que debe obedecer; y cuya voz resuena oportunamente en los oídos de su
corazón invitándole siempre a amar y obrar el bien, y a evitar el mal: “haz
esto, evita aquello”. Porque el hombre lleva en su corazón una ley escrita por
Dios»141 .
Todos los
hombres llevan escrito en sus corazones lo que Dios manda o prohíbe, y de ello
es testigo la conciencia142. El
remordimiento de conciencia es superior a nosotros mismos.
El remordimiento de conciencia, es prueba de
la existencia de Dios, pues se impone el reconocimiento de un Ser Superior que
nos impone la ley del bien y del mal en nuestro interior. Por eso nos remuerde
un asesinato aunque no lo sepa nadie, y nadie pueda enterarse.
«Comprendemos de forma inequívoca que el
valor moral no depende de nosotros. Algo existe por encima de nuestra
subjetividad que decide de manera absoluta la moralidad o inmoralidad de una
acción. Robar es malo no porque yo lo decida sino porque es un hecho objetivo
que contradice el recto orden de la naturaleza. (…) Ahora bien, hablar de un
recto orden de la naturaleza implica necesariamente hablar de Alguien que ha
establecido y mandado ese orden. (…) Sin un Ser Inteligente que ordene los medios a un fin, no hay orden
posible. (…) Si Dios no existe no hay
legislación alguna que sea válida y obligatoria, en conciencia, para todos los
hombres»
[40]
.
La conciencia es la voz de Dios que me impone el imperativo moral de hacer el
bien y evitar el mal143.
¿Quién, sino Dios, puede entrar hasta lo más íntimo del hombre para aplaudirle
cuando obra el bien y flagelar su alma con el remordimiento cuando ha obrado el
mal, aunque no lo haya visto nadie?144
Él mismo nos dice quién es, lo que ha
hecho, lo que nos ha dado, lo que nos promete, lo que nos enseña, lo que le
agrada, lo que quiere de nosotros, etc145.
1,20. Es curioso que el número de oro 1,61803398... que
determina la proporción áurea, base
de la armonía y de la belleza, conocida
por los artistas asirios, babilonios, egipcios, griegos, romanos y medievales
haya sido hoy confirmada por la electrónica, y resulta omnipresente desde el
microcosmos al macrocosmos.
Esta armónica proporción de las partes
con el todo se encuentra en la zoología, botánica y mineralogía. «Da la
impresión de que es uno de los fundamentos sobre los que está construido el
cosmos»146 .
Es lo de la Biblia (Sabiduría 11:20): «Todo lo hiciste con medida».
[1]
Evangelio de SAN JUAN, capítulo 4, versículo 24
[2]
Evangelio de SAN JUAN, 1:18
[3]
SHEED: Teología y sensatez, I, 2. Ed. Herder. Barcelona.1979
[4]
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[5]
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RICARDO MORENO: Historia breve del universo, II,15. Ed. Rialp.
Madrid. 1998
[7]
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[8]
Diario YA del 22-VI-88, pg. 23
[9]
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[10]
DIARIO DE CÁDIZ, 31-VII-2005.
[11]
Diario LA RAZÓN del 16-III-2004, pg.60
[12]
MANUEL CARREIRA, S.I.: Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de
Cleveland (EE.UU.); Antropocentrismo científico y religioso. Ed. A.D.U.E.
Madrid, 1983
[13]
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Comillas. Madrid.
[14]
DANY P. PAGE: en INTERNET,
www.astroscu.unam.mx/hipercurso/EG/PSR/pulsares.html
[15]
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[16]
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neutrones, en INTERNET, www.civila.com/chile/astrocosmo
[17]
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[20]
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[21]
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[26]
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[27]
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[28]
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[29]
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[30]
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[31]
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[32]
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[33]
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[34]
MANUEL CARREIRA, S.I., Profesor de Física y Astronomía en la Universidad de
Cleveland (EE.UU.) : Metafísica de la materia,IX. Universidad de Comillas.
Madrid. 1993.
[35]
Revista MUNDO CIENTÍFICO: 42(XII-84), 1.197.
[36]
Revista MUNDO CIENTÍFICO: 42(XII-84), 1.191
[37]
MANUEL M. CARREIRA, S.I. Profesor de Física y Astronomía en la Universidad
de Cleveland (EE.UU.): Antropocentrismo científico y religioso. Ed. A.D.U.E.,
Madrid, 1983
[38]
Diario LA RAZÓN, 20-I-2000, pg.36
[39]
PATRICIO DÍAZ PAZOS: en INTERNET,www.civila. com/ chile/astrocosmo
39 DIARIO DE CÁDIZ,
5-VIII-97, pg. 46
40 CARL SAGAN: El mundo y sus demonios, IV. Ed.
Planeta. Barcelona. 1997
41 RICARDO MORENO: Historia breve del universo, II, 1. Ed. Rialp. Madrid. 1998
42 IGNACIO PUIG, S.I.: Astronomía popular, v.6
43 Revista IBÉRICA de
actualidad científica, n.371 (15-II-58), 156
44 GABRIEL LORENTE: Un espectador del progreso científico, XXIX,
3. Ed. UNED. Madrid.
45 STEPHEN WEINBERG:
Los tres primeros minutos del Universo, II. Alianza Editorial. Madrid.
46 STEPHEN WEINBERG:
Los tres primeros minutos del Universo, III. Alianza Editorial. Madrid
47 COLIN A. ROMÁN:
Secretos del Cosmos, V.2. Ed. Salvat. RTV. Madrid
48 M. LÓPEZ ARROYO, Astrónomo del Observatorio de Madrid: Diario YA,
26-VI-73
49 Diario YA del
11-VII-91, pg.44
50 GEORGE GAMOW:
Materia, Tierra y Cielo, XVIII. Universidad de Colorado (EE. UU.).
51 Revista IBÉRICA de
Actualidad Científica, n.274, (II-86)54
52 JUAN LUIS RUIZ DE
LA PEÑA: Alma y cerebro. Revista COMMUNIO, III, 87, pg.223
53 JAMES JEANS: Los
misterios del universo, pg.175
54 DESIDERIO PAPP:
Einstein, 3º, XIII, 7. Ed. Espasa Calpe. Madrid, 1979
55 Revista
INVESTIGACIÓN Y CIENCIA, V, 1.963, pg.53
56 ISAAC NEWTON: Scholium Generale de sus Philosophiae Naturalis Principia Mathematica. 57 ANTONIO DÚE, S.I. :
El cosmos en la actualidad científica, I, 5. Ed. FAX. Madrid
58 MAX BORN: Ciencia y
conciencia de la Era Atómica, 1º, IX. Alianza Editorial. Madrid, 1971
59 Salmo, 19:2
60 VITTORIO
MESSORI:Algunas razones para creer, XIV.Ed. Planeta+Testimonio.Barcelona.
61 Pedidos al autor:
Apartado 2546. 11080-Cádiz. Tel.: (956) 222 838. FAX: (956) 229 450
62 Diario YA del
22-VI-88, pg.23
63 ANDRÉS BRITO:
Ciencia “versus” Astrología. La Gaceta de Canarias, 9-IX-90, pg.39
64 Diario YA del
3-I-92, pg.23
65 DIARIO DE CÁDIZ del
12-VIII-99, pg.9
67 Diario ABC de
Madrid del 19-V-99, pg.96
67 Revista IBÉRICA de
Actualidad Científica. La evolución y el azar, n.163 (I-76), 18
68 MANUEL QUIRELL:
Tras los pasos de Dios, VI. Ed. Monte Casino. Zamora. 1997
69 Diario LA RAZÓN,
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71 Diario ABC de
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72 INTERNET: Boletín
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73 LUIS MIRAVITLLES:
Visado para el futuro, II, 4. Libros RTV. nº3, 1969
74 YELENA SAPÁRINA: El
hombre, animal cibernético, V, 11. Ed. Planeta. Barcelona, 1972
75 Revista IBÉRICA de
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76 SALVADOR DE
MADARIAGA: Dios y los españoles, 2º, III. Ed. Planeta. Barcelona, 1975
77 CLAUDE TRESMONTANT:
El problema del alma, II, 5. Ed. Herder. Barcelona, 1974
78 VINTILA HORIA: Viaje
a los centros de la Tierra, 2º, II, 3.Ed. Plaza y Janés. Barcelona, 1971
79 CLAUDE TRESMONTANT:
El problema del alma, II, 1. f. Ed. Herder. Barcelona, 1974
80 SALVADOR BORREGO:
Dogmas y crisis,III. México. 1994
81 SALVADOR BORREGO:
Dogmas y crisis,III. México. 1994
82 YELENA SAPÁRINA: El
hombre, animal cibernético, IV, 1. Ed. Planeta. Barcelona, 1972
83 Revista MUY
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84 Revista IBÉRICA de
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85 Revista MUNDO CIENTÍFICO,
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88 Revista INVESTIGACIÓN
Y CIENCIA, V-82, pg.88
89 Revista IBÉRICA de
Actualidad Científica, n.36 (VI-65),219
90 ABC cultural 173 (
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93 MANUEL M. CARREIRA,
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94 PATRICIO DÍAZ
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95 SILVANO BORROSO: El
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96 TOMÁS ALFARO: El
Señor del azar, 1ª, I, 1,b. Ed. San Pablo. Madrid. 1997
97 MANUEL QUIRELL:
Tras los pasos de Dios, VII. Ed. Monte Casino. Zamora. 1977
98 RAFAEL RODRÍGUEZ DELGADO: Del Universo al ser
humano,I,2,a. Ed.McGraw-Hill. Madrid.1997.
99 JESÚS SIMÓN, S.I.: A Dios por la Ciencia,
XIV. Ed. Codesal. Sevilla. Este
interesantísimo libro, da mucha cultura sobre las maravillas de la Naturaleza,
y engrandece la sabiduría de Dios, Autor de ella.
100 MIGUEL RUBIO: La Biónica. Revista IBÉRICA de Actualidad Científica, n.16
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102 Revista. IBÉRICA de Actualidad Cien tífica, n.138 (X-73)551
103 FOTHERGILL: Evolución, marxismo y cristianismo en Teilhard de Chardin,II.
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108 JOSÉ ANTONIO GALINDO: Dios no ha muerto, IV, 6, 5, a. Ed. San Pablo.
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110 SALVADOR DE MADARIAGA: Dios y los españoles, Introducción. Ed. Planeta.
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111 MANUEL QUIRELL: Tras los pasos de Dios, VIII. Ed. Monte
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113 JOSÉ M. CIURANA: Pruebas racionales de la existencia de Dios, V.C.
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114 JUAN LUIS RUIZ DE LA PEÑA: Teología de la creación, 2ª, VIII, 3, 3. Ed.
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115 MANUEL QUIRELL: Tras los pasos de Dios, II. Ed. Monte Casino.
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116 JOSÉ M. RIAZA, S.I.: La Iglesia en la Historia de la Ciencia, 2ª,
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117 A. KASTLER: Revista La Civiltá Cattolica, 136 (1985) 144
118 JOSÉ M. RIAZA, S.I.: Azar, Ley, Milagro, X, 7. Ed. BAC. Madrid
119 JOSÉ M. CIURANA: La existencia de Dios ante la razón,3º, II, A, b. Ed.
Bosch. Barcelona.
120 Libro de la Sabiduría, 13:1-10; SAN PABLO: Carta a los romanos, 1:20-23
121 Salmo 14:1
122 Salmo 19:2
123 SAN PABLO: Carta a los Romanos, 1:19ss
124 DENZINGER: El Magisterio de la Iglesia, nº 1785,1806. Ed. Herder Barcelona
125 Revista ECCLESIA, n.2498 (20-X-1990) pg. 7
126 VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer, XIV. Ed.
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127 VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer, XIV. Ed. Planeta+Testimonio.
Barcelona.
128 VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer, XIV.
Ed.Planeta+Testimonio. Barcelona.
129 PARENTE: De Dios al hombre, II, 4. Ed. Atenas, Madrid.
130 PAUL DAVIES: La mente de Dios, Introducción. Ed. Interamericana de
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131 PAUL DAVIES: La mente de Dios, I, 2. Ed. Interamericana de
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132 RICARDO MORENO: Historia breve del universo, V, 6. Ed. Rialp.
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133 RUDOLF LIEBIG: La otra revelación, II, B, b. Ed. Sal Terrae. Santander,
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135 SALVADOR BORREGO: Dogmas y crisis, I. México. 1994
136 LAÍN ENTRALGO: El cuerpo humano, pg. 228. Madrid. 1989
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139 J. GAARDER: El mundo de Sofía, 408 . Siruela. Madrid
140 JOSÉ M. CIURANA: Pruebas racionales de la existencia de Dios, II, C. a.
Ed. Difusora del libro. Madrid, 1977
141 CONCILIO VATICANO II: Gaudium et
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142 ABC, enero 1972
[40]
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144 JESÚS MARÍA GRANERO, S.I.: Credo,
1º, IV. Ed. ESCELICER. Cádiz
145 CARLOS M. BUELA: Catecismo de los
Jóvenes, 1º, I, 2. Ed. Cruzamante. Buenos Aires,
146 VITTORIO MESSORI: Algunas razones para creer,XV. Ed Planeta+Testimonio. Barcelona. 2000 |