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2.- A Dios no lo ha hecho
nadie.
Boecio definió la eternidad como «la
posesión total y simultánea de una vida interminable»
[1]
] .
Sería
un absurdo decir que hubo un tiempo en el que no existía absolutamente nada. En
ese caso, jamás podría haber empezado nada a existir: no existirían seres de
ninguna clase. No creados por otro -pues hemos supuesto que en un principio no
existía absolutamente nada-, ni tampoco creados por sí mismos, pues sería un
absurdo decir que una cosa que no existe pueda hacer algo
[2]
] .
«Nada
puede ser causa de sí mismo, porque para causar es necesario existir»
[3]
.
Luego
si en algún momento no existió nada, nada existiría ahora; pues el primer ser
no tuvo modo de empezar a existir
[4]
.
Nada hubiera empezado a existir.
«Si en
un momento dado nada hay, nada habrá durante toda la eternidad»
[5]
.
Como
dice el conocido filósofo francés Claude
Tresmontant: «Si en un momento dado nada existe, nada existiría
eternamente. La nada absoluta no puede producir ningún ser»
[6]
.
Si no hubo nada, nunca nada hubiera podido empezar a existir
[7]
.
«Si
actualmente existen seres, es necesario que desde siempre haya existido algo»
[8]
.
Es así
que nosotros existimos en un mundo y estamos rodeados de seres de todas clases,
luego por fuerza tiene que haber existido, desde toda la eternidad, un Ser que
no ha tenido principio y que ha dado origen a todos los seres que hoy existen
[9]
.
Ese Ser, que existe desde toda la eternidad, y es causa de todo lo que existe,
es DIOS.
Dice Lindner, Profesor de Química Técnica en
la universidad alemana de Karlsruhe: «Es necesario aceptar una causa anterior
al mundo material»
[10]
.
Allan Sandage ayudante de Hubble, hasta la muerte de éste en
1953, y que hoy trabaja en el Observatorio de Monte Wilson, Pasadena,
California, dice: «Dios es la explicación de que haya algo en vez de nada»
[11]
.
Es la única respuesta a la pregunta de Heidegger
[12]
.
Uno
preguntó:
- Si el
mundo lo hizo Dios, ¿a Dios, quién lo hizo?
-
Nadie. Porque Dios es el primero, y el primero tiene que ser eterno. Si lo
hubiera hecho otro sería el segundo, y Dios es el primer Ser.
Otra
pregunta capciosa:
- Si
Dios creó el universo, antes de crearlo, ¿dónde estaba y qué hacía?
- Esto
lo pregunta quien no sabe quién es Dios. Dios está fuera del tiempo y del
espacio. Tiempo es la duración del movimiento, y espacio es lo que ocupan las
cosas. Si no hay cosas materiales, no existen ni el tiempo ni el espacio. Por
eso dijo Einstein: «Si hiciéramos
desaparecer toda la materia, el espacio y el tiempo desaparecerían con ella»
[13]
2,2.
«Es conveniente definir los dos modos de seres posibles:
a) Ser contingente es aquel que no tiene la
existencia por sí mismo, sino que la ha recibido de otro.
b) Ser necesario es aquel ser que no ha
recibido la existencia de otro, sino que la tiene por sí mismo. Como no depende
de otro para existir (...) existe necesariamente, o sea, no puede menos de
existir y nunca dejará de existir»
[14]
] .
Dios es
el único ser eterno e increado que existe necesariamente. Dios es el Ser
Necesario que existe desde siempre, que no puede dejar de existir, que es
eterno, porque su esencia es existir, no depende de nadie para existir, por eso
es increado.
El
cosmos es limitado en el tiempo y en el espacio, es decir, es contingente.
La materia se transforma continuamente, es extensa, limitada, compuesta
y divisible, es decir, es contingente.
Todo
ser limitado es contingente, porque toda limitación supone una carencia. Y lo
contingente -como se demuestra en Filosofía- es metafísicamente imposible que
sea increado.
Se
llaman seres contingentes, aquellos
que pueden existir o no existir, existir antes o después, existir de una manera
o de otra. Todo lo que nace y muere, todo lo que cambia de tamaño, forma o
lugar, como el hombre, la flor o la Tierra, es un ser contingente. Y lo
contingente no tiene en sí mismo la razón de su existencia. Los seres
contingentes deben su existencia a otro
[15]
.
Por
ejemplo: un año antes de que tú nacieras, no eras nada, y nada podías hacer
para existir. Como eres un ser contingente tu existencia no dependía de ti.
Eras nada, y en nada te hubieras quedado toda la eternidad, si alguien distinto
de ti (tus padres) no te hubieran traído a la existencia: la nada, dejada a sí
misma, permanece siempre en nada.
Lo
mismo que te ha ocurrido a ti, ha ocurrido con tus padres, tus abuelos, etc.
Todos recibieron la existencia de otro. No podían existir por sí mismos.
«Todo
lo que no tiene en sí mismo la razón suficiente de existir, debe recibir de
otro la existencia...El ser contingente podría no existir, porque su esencia no
exige la existencia...Lo que es mudable es contingente, y todo ser contingente
exige, como causa suficiente última, un SER NECESARIO: DIOS. Que la materia es
esencialmente mutable no es discutible...Así llegamos a la afirmación del
Universo como contingente y, por lo tanto, creado, porque tiene que recibir su
existencia de un SER no material»
[16]
.
Dios es el único Ser Necesario.
Ser
Necesario es el que existe por sí mismo, que no recibe de otro la existencia,
que no depende de nada para existir. Existe siempre, sin principio ni fin.
Todos los seres existentes se dividen en necesarios o contingentes, según
existan por sí mismos o por otros .Como el ser contingente es indiferente para
existir, no existe necesariamente. Por lo tanto necesita una razón para pasar
de la no existencia a la existencia. Esta razón suficiente no puede ser una
serie infinita de seres contingentes, pues una carencia no se remedia con otros
seres que tienen la misma carencia: una colección de ciegos no ve más que un
sólo ciego. ¿Es que creemos que reuniendo ceros podemos conseguir la unidad? La
razón de la existencia de los seres contingentes hay que buscarla en un ser que
no sea contingente, es decir, en un ser que no necesite de otro para existir,
de un ser que exista por sí mismo, porque su esencia es existir. Ése es Dios
[17]
.
Es un ACTO PURO, es decir, el ACTO DE EXISTIR
[18]
.
2,3.
Las cosas que vemos en el mundo vienen unas de otras. Un hombre viene de otro hombre, una flor de otra flor, una
estrella de otra estrella.
Si
suponemos una larga serie de libros en la que uno proviene de ser copia del
anterior, necesariamente tenemos que admitir la existencia del escritor del
primero
[19]
.
Cada
ser existente de este mundo es como un anillo de una cadena. Cada anillo está
colgado de otro anillo, que es quien lo sostiene, quien lo ha puesto en la
existencia.
Si
subimos por esa cadena de seres existentes llegaremos al primer anillo. ¿Quién
sostiene el primer anillo? No puede ser otro anillo, pues entonces no sería el
primero, sería el segundo. Pero el primer anillo, ¿estará colgado en el aire?
Entonces toda la cadena caería en el fondo de la nada. Si la cadena de seres
que han venido a la existencia no cae en el fondo de la nada, es porque la
sostiene alguien que está fuera de la cadena y no necesita de otro para
existir.
Ese
Ser, que sostiene la cadena de seres existentes, que no necesita de otro para
existir y que por lo tanto tiene que existir por sí mismo, ése es Dios.
Dios
sostiene todos los seres en la existencia, lo mismo que el Sol sostiene la vida
en la Tierra. Si apagas el Sol, desaparece la luz y el calor en la Tierra. Sin
la luz del Sol, la Luna tampoco se ve, y la Tierra estaría a oscuras; y sin
calor las aguas de los ríos y mares no se evaporan. Consiguientemente
desaparecen las nubes y las lluvias. Las fuentes y ríos terminarían por
vaciarse en el mar y se secarían. Las plantas morirían por falta de agua, y los
animales se morirían de frío. El aire se envenenaría, pues no habría plantas
para restituir el oxígeno. Es decir, que el Sol sólo con su presencia, hace
posible la vida en la Tierra.
Lo
mismo ocurre con Dios. Él sostiene toda la cadena de seres existentes.
Si veo
una chaqueta colgada en la pared, dice Sheed,
aunque no vea el clavo que la sostiene, no digo que la chaqueta desafía las
leyes de la gravedad. Comprendo que tiene que haber un clavo que la sostiene.
Si en
un paso a nivel ves pasar, desde tu coche, un largo tren de mercancías en que
un vagón tira de otro, comprendes que tiene que haber una locomotora que tire
de todo el tren. Aunque tú no la veas.
Lo
mismo: hay que pensar en un primer Ser eterno al ver que unos seres hacen a
otros, y por lo tanto todos necesitan de otro para existir; menos el primero
que tiene que ser eterno.
Dios es ese Primer Ser que no
necesita de otro para existir, sino que existe por sí mismo, es decir, que su
esencia es existir, que no puede dejar de existir, que existe necesariamente,
que siempre ha existido y nunca dejará de existir. Por eso decimos que Dios es
ese primer Ser Eterno. Dios el el único ser eterno.
3. El cosmos no es eterno.
3,1.«El
cosmos no puede haber existido desde la eternidad»
[20]
.
Es dogma
de fe que el cosmos no es eterno, sino que ha sido creado por Dios en el
principio del tiempo. Dice San Pablo que
Dios es «el Creador de todas las
cosas. Él existe antes que todas las cosas»
[21]
.
«El ateísmo marxista se basa en la
eternidad de la materia. Afirma que la materia ha existido desde toda la
eternidad, y de este modo no necesitan a Dios-Creador. Pero la “eternidad de la
materia” es una afirmación, no una demostración. Físicamente es inverificable,
y filosóficamente es inaceptable. Pero los marxistas, que se precian de no
admitir en su doctrina teórica y práctica sino los hechos que la Ciencia ha
demostrado ser ciertos, esta afirmación de “la eternidad de la materia” la
admiten sin demostración alguna. La imponen, sin más, como un postulado base de
su ateísmo»
[22]
. «Los
marxistas-leninistas no demuestran la eternidad de la materia y por eso no
consiguen desplazar la necesidad de un Dios, causa primera de todo cuanto
existe»
[23]
.
«Casi
por todas partes -informa Le Monde-
el materialismo dialéctico como instrumento de análisis histórico está en
retroceso. Si puede decirse que Marx ha muerto ya en el Este, el marxismo apenas resulta operativo en la
historiografía occidental»
[24]
.
«Marx era rabiosamente ateo, pero no por
convicciones racionales, sino por motivos emocionales y psicológicos... El
psicólogo no tiene más remedio que reconocer en Marx un odio personal hacia el cristianismo casi idéntico al que
sentía Freud... Tanto Marx como Freud -ambos judíos- decían que rechazaban el cristianismo en
nombre de la Ciencia; pero lo verdaderamente innegable es que aquel rechazo
provenía de un elemento emotivo»
[25]
.
«Para Marx el ateísmo no era una consecuencia
de ninguna clase de demostración. Era un postulado no sujeto a demostración, y
del que había que partir»
[26]
.
«La
idea materialista-marxista de una materia eterna es totalmente anticientífica.
Está en contradicción palmaria con todos los datos de la Ciencia moderna»
[27]
.
Por el
contrario «la Ciencia moderna le niega al Universo una existencia eterna, sea
en el pasado, sea en el futuro»
[28]
.
«Modernamente,
como consecuencia de los nuevos descubrimientos científicos, el principio de la
eternidad de la materia, ha resultado ser completamente falso según reconocen,
con rara unanimidad, los propios hombres de ciencia quienes afirman que la
materia comenzó en un momento determinado, hace algunos miles de millones de
años»
[29]
.
«Si el
cosmos comenzó necesitó de un Ser distinto del cosmos que lo puso en la
existencia. De la nada absoluta, nada sale. A este Ser Creador del cosmos, le
llamamos Dios. Por eso el materialismo marxista es imposible»
[30]
.
Le oí
decir en una conferencia a D. Angel
González Alvarez, Rector de la Universidad Complutense de Madrid, y
Catedrático de Metafísica y Miembro de la Real Academia de Ciencias Morales y
Políticas: «El ateo afirma que Dios no existe, pero no tiene pruebas para
demostrarlo, porque no las hay. El ateísmo es una profesión de fe en la NO
existencia de Dios».
«El
ateísmo no se prueba científicamente. Por eso, más que de ateísmo
científico, hay que hablar de ateísmo literario»
[31]
.
Nietzsche y Sartre, cuando hablan de la «muerte de Dios», no tienen argumentos
para demostrar la NO existencia de Dios. Lo que tienen es el deseo de que Dios
no exista, porque «si Dios no existe, todo está permitido»
[32]
.
«La inexistencia de Dios no ha podido nunca
demostrarse, ni se podrá demostrar jamás»
[33]
.
Dijo Pascal: «Prefiero equivocarme creyendo
en un Dios que no existe, que equivocarme no creyendo en un Dios que existe.
Porque si después no hay nada, nunca lo sabré; pero si hay algo, tendré que dar
cuenta de mi rechazo». «El ateo nunca podrá estar seguro de que la verdad no
está en esa fe que él rechazó»
[34]
.
El
científico italiano Antonio Chiichichi,
dice en Il Tempo de Roma: «El ateísmo
no tiene a sus espaldas ni la ciencia ni la razón. El ateísmo es también un
acto de fe. La única diferencia es que el ateo tiene fe en la nada, y el
cristiano la tiene en Dios. Quien quiera profesar la fe en la nada, que
continúe siendo ateo; pero a condición de que no pretenda que su opción esté
motivada por razones científicas»
[35]
.
«El
pretendido principio de la eternidad de la materia, está en abierta
contradicción con los resultados que nos ofrece la ciencia moderna . El que
quiera estar de acuerdo con los últimos descubrimientos científicos que señalan
una edad en la existencia de la materia, no tiene más remedio que negar la
eternidad de la materia, pues las pruebas que los científicos aducen son
concluyentes»
[36]
.
«Hoy
sabemos que ninguna estrella puede brillar un tiempo infinito. Se le acabaría
el combustible. Un universo eterno es incompatible con la existencia de
procesos físicos irreversibles»
[37]
.
Existen
algunas discrepancias entre las cifras que se dan como edad de la materia. Pero lo importante es que todo el mundo está de
acuerdo en aceptar una edad para la materia. Si la materia ha tenido un
principio, no puede ser eterna
[38]
.
«Antes,
cuando en los siglos XVIII y XIX, Ciencia y Religión se hallaban en conflicto,
a nosotros, los católicos, nos llamaban retrógrados, ignorantes y obscurantistas.
Ahora, por una curiosa ironía de los tiempos, estos “cariñosos” adjetivos, los
podemos dirigir con mucha mayor razón, a los ateos recalcitrantes, que
realmente dan muestras de atraso e ignorancia, cuando se empeñan en seguir
defendiendo la eternidad de la materia, a pesar de que la ciencia moderna, con
pruebas experimentales, nos indica bien claramente que la materia tiene una
edad y un principio en el existir»
[39]
«La
vida finita del cosmos es algo científicamente probado. El científico que se para
aquí, y dice que no sabe del origen del cosmos, es por pura pereza intelectual,
pues donde no llega la Física llega la Metafísica. Basta ser hombre y tener
sentido común para comprender que el origen finito del Universo debe tener una
causa adecuada fuera del mismo Universo»
[40]
.
Esta causa no es otra sino Dios.
La
eternidad de la materia no se puede
demostrar porque es un absurdo.
En
efecto: la materia tiene una existencia sucesiva
[41]
,
es decir, con un antes y un después; es decir, medible por el tiempo. Las
sucesivas transformaciones de la materia y los cambios de la Naturaleza se van
midiendo por el paso de los días, de las horas y de los minutos. Y todo lo que
es medible por el tiempo, tiene una existencia temporal y limitada, no eterna.
El
tiempo es la duración del movimiento
[42]
.
«El tiempo no existe como algo independiente de los seres sucesivos. (...) Se
basa en el movimiento de las cosas»
[43]
.
En los cambios de la materia.
Y lo
eterno no cambia. No tiene principio ni fin. Está siempre en el momento presente.
No está sujeto al paso del tiempo.
Si la
materia en evolución fuera eterna querría decir que ha pasado por una serie
infinita de momentos sucesivos
[44]
.
Y si no se llega al principio desde aquí hasta allá, tampoco se puede llegar
desde allá hasta aquí, pues la distancia es la misma.
Efectivamente,
la misma distancia hay de Madrid a Barcelona, que de Barcelona a Madrid.
El
mismo tiempo hay del día de hoy al primero de enero de 1950, que desde ese día
hasta hoy. Si por más que subiéramos por la escalera del tiempo no llegaríamos
nunca al principio del cosmos, tampoco llegaríamos nunca del principio del
cosmos al día de hoy, si ese principio estuviera en la eternidad.
Es así
que hoy existe el cosmos actual que vivimos, luego si hemos llegado hasta hoy,
también desde hoy, subiendo por la escalera del tiempo, podemos llegar, con el
entendimiento, al principio del cosmos, por lejano que esté.
Es
decir, que el principio del cosmos no está en la eternidad: el cosmos no es
eterno.
Si el cosmos no es eterno, es necesario
otro Ser que sea eterno, pues todo lo que empieza necesita de otro para empezar
a existir.
3,2. El único Ser eterno es Dios, porque
Dios es el único Ser por el que no pasa el tiempo, que está totalmente fuera de
la medición del tiempo.
El
tiempo es la duración del movimiento, y Dios es inmutable, es pura actualidad.
En Él no hay antes ni después. Es un presente permanente.
Todo
esto se demuestra en Filosofía.
«Nosotros
vivimos en el tiempo y no podemos concebir un ser que exista fuera del tiempo...
Alguna intuición podemos tener de lo que es existir fuera del tiempo, cuando
pensamos en las esencias, por ejemplo, en la esencia del triángulo: la
triangularidad. No tiene sentido preguntar cuándo empezó a existir, ni cuanto
tiempo lleva existiendo. La triangularidad no dura, simplemente es»
[45]
.
Todo
esto puede ser difícil de entender para personas que no están acostumbradas a
cuestiones filosóficas. Es como pedirle a un matemático que explique en dos
palabras la resolución de las ecuaciones diferenciales o de las integrales
elípticas; o, sencillamente, el uso de las tablas de logaritmos, a quien no ha
estudiado matemáticas. Esto es imposible sin dedicar primero muchas horas, y
aun años, a explicar multitud de conceptos preliminares indispensables.
Y desde
luego, no se debe buscar en esto una evidencia, como el axioma «el todo es
mayor que su parte» y «dos cosas iguales a una tercera son iguales entre sí».
Pero es interesante la afirmación de Lindner, Profesor de Química Técnica en la universidad alemana de Karlsruhe: «La
Ciencia afirma que el cosmos es finito, que la materia no es eterna y que por
lo tanto existe un Creador»
[46]
.
3,3. No
se trata de demostrar la existencia de Dios científicamente, pues el estudio de
Dios no es objeto de la Ciencia, sino de la Teología. El objeto de la Ciencia
no es estudiar a Dios. La Ciencia estudia la Naturaleza. A Dios lo estudia la
Teología.
Por eso
no tiene sentido buscar argumentos científicos para demostrar la existencia de
Dios.
La
Ciencia se limita a responder a «cómo» se realizan las cosas.
El
«porqué» y «para qué» es propio de la Filosofía.
Sin
embargo, la Ciencia sí nos da datos que nos hacen razonable la creencia de
Dios.
Esto es
lo que dijo el Papa Juan Pablo II en
su audiencia general del 10 de julio de 1985:
«Cuando
se habla de pruebas de la existencia de Dios debemos subrayar que no se trata
de pruebas de orden científico experimental.
»La
pruebas científicas en el sentido moderno de la palabra, valen sólo para las
cosas perceptibles por los sentidos, dado que solamente sobre éstos pueden
ejercitarse los instrumentos de la indagación y de la verificación de los que
se sirve la Ciencia.
»Querer
una prueba científica de la existencia de Dios significa hacer descender a Dios
a las filas de los seres de nuestro mundo y, por lo tanto, equivocarse
metodológicamente sobre lo que es Dios; la Ciencia debe reconocer sus límites y
su impotencia para alcanzar la existencia de Dios; no puede ni afirmar ni negar
esta existencia.
»Pero
de todo esto no debe sacarse la conclusión de que los científicos sean
incapaces de hallar en sus estudios científicos motivos válidos para admitir la
existencia de Dios.
»Si la
Ciencia como tal no puede alcanzar a Dios, el científico, que posee una
inteligencia cuyo objeto no está limitado a las cosas sensibles, puede
descubrir en el mundo las razones para afirmar un Ser que lo supera.
»Muchos
científicos han realizado este descubrimiento.
»Quien
con espíritu abierto reflexiona sobre aquello que está implicado en la
existencia del Universo, no puede impedir el llegar al problema del origen.
Instintivamente cuando somos testigos de ciertos acontecimientos nos
preguntamos cuáles son las causas del mismo.
»Una
hipótesis científica como la expansión
del Universo hace descubrir más claramente el problema: si el Universo se
encuentra en continua expansión, ¿no debería llegar en el tiempo hasta lo que
se podría llamar el “momento inicial”, aquel en el que la expansión comenzó?
»Cualquiera
que sea la teoría adoptada sobre el origen del Universo, esa cuestión más
fundamental no puede ser eludida.
»Este
Universo en constante movimiento postula la existencia de una causa que,
dándole el ser, le ha comunicado este movimiento y continúa alimentándolo.
»Sin
tal Causa Suprema, el mundo y todo el movimiento que en él existe quedaría
inexplicado e inexplicable, y nuestra inteligencia no podría quedar satisfecha.
»El
espíritu humano pide recibir una respuesta a sus interrogantes sólo admitiendo
un Ser que ha creado el mundo con todo su dinamismo, y que continúa
sosteniéndolo en su existencia...
»A
todas estas indicaciones sobre la existencia de Dios-Creador, algunos oponen
las virtudes de la casualidad o de los mecanismos propios de la materia. Hablar
de casualidad para el Universo que presenta una organización tan compleja en
los elementos, y un finalismo tan maravilloso en la vida, significa renunciar a
la búsqueda de una explicación del mundo.
»En
realidad esto equivale a querer admitir los efectos sin causa. Se trata de una
aplicación de la inteligencia humana que renunciaría así a pensar y a buscar
una solución a sus problemas.
»En
conclusión, miles de indicios empujan al hombre, que se esfuerza por comprender
el Universo en que vive, a orientar la propia mirada hacia el Creador. Las
pruebas de la existencia de Dios son múltiples y convergentes. Ellas atribuyen a demostrar que la fe no
mortifica a la inteligencia humana, sino que la estimula a reflexionar y le
permite entender mejor todos los “porqués” puestos ante la observación de la
realidad»
[47]
.
Por eso
las pruebas de la existencia de Dios hay que fundarlas, principalmente, en el
campo de la filosofía, de la metafísica
[48]
.
Los
sentidos nos engañan. Las ideas, no.
La Luna
parece más grande en el horizonte que en el cenit. Y no es que haya cambiado de
tamaño, pues es una bola de piedra. Es un fenómeno óptico de refracción.
En
cambio, un razonamiento filosófico puede ser indiscutible: el efecto siempre es
posterior a su causa. Un hijo nunca puede ser más viejo que su madre.
La
necesidad de un Dios Creador se impone a la inteligencia por la contingencia de
la materia (ver 2,2).
«En el
simple plano de las razones y de las pruebas, podríamos decir que las
posibilidades de la existencia de Dios son incomparablemente mucho más grandes
que las de su no existencia; y los hombres lo adivinan así. Su ateísmo no es un
ateísmo especulativo, sino un ateísmo práctico»
[49]
.
Cuando
uno, consciente o inconscientemente está interesado en rechazar la fe, se
siente inclinado a encontrar más y más dificultades, y a no parecerle
satisfactorias las soluciones que se le dan. No acepta una fe razonable y
acepta un ateísmo que es indemostrable.
Si Dios
nos ha dado la razón es para que la usemos.
Debemos
ser creyentes bien formados, que sabemos lo que creemos y por qué lo creemos
[50]
.
3,4.
Hace algún tiempo se habló de la teoría de Frederick
Hoyle sobre el origen del Universo. Se llama Universo estacionario.
Sir Fred Hoyle era hijo de padres
ateos y en su vida tampoco había sitio para Dios. Sin embargo, en 1983
sorprendió al mundo publicando un libro sensacional: El Universo inteligente, donde apunta la necesidad de la existencia
de Dios.
La
revista norteamericana TIME, en un
artículo de Arthur White lo
anunciaba con este título: El astrónomo
que ha visto la LUZ. La LUZ con mayúsculas, se refiere a Dios.
El
subtítulo era «Según Hoyle, una
inteligencia superior guía la Naturaleza»
[51]
.
En este
libro, Fred Hoyle reconoce las
dificultades de su teoría hasta el punto de abandonarla, como afirma el
profesor de Astronomía de la Universidad de Harvard (EE.UU.) Donald H. Menzel
[52]
.
La
teoría del Universo estacionario de Fred
Hoyle no cuenta con ninguna prueba experimental hasta el presente
[53]
.
Este
modelo está hoy abandonado por las insalvables dificultades encontradas
[54]
.
Está hoy tan abandonado, que Nigel
Henbest astrónomo inglés de la universidad de Oxford en su libro El Universo en explosión titula
uno de los capítulos: «Muerte de la teoría del Universo estable»
[55]
.
La
teoría del Universo estacionario de Fred
Hoyle debe ser abandonada.
Hoy en
día casi todo el mundo supone que el Universo comenzó con el Big-Bang...
Roger Perose y yo -dice Hawking- mostramos cómo la teoría de la
relatividad general de Einstein implicaba que el Universo debía tener un principio»
[56]
.
Dice Robert Jastrow, investigador, astrónomo
y cosmólogo norteamericano contemporáneo:
«Prácticamente
está eliminada la teoría del Universo estacionario de Fred Hoyle, obligándonos a aceptar la de la gran explosión inicial»
[57]
.
Esta
teoría se llama del Big-Bang o del Universo en expansión.
La
desviación hacia el rojo en el espectro de la luz de las galaxias demuestra que
el Universo está en continua expansión.
Lo
mismo que cuando una locomotora se acerca pitando el sonido sube hacia los más
agudos, y cuando se aleja baja hacia los más graves, «cuando una fuente de luz
se acerca la frecuencia de sus ondas se acerca al violeta, y cuando se aleja
disminuye la frecuencia de la onda, es decir, hay una mayor longitud entre onda
y onda, y el corrimiento se produce hacia el rojo»
[58]
.
Esta
expansión de las galaxias, como la explosión de una bomba, nos lleva a pensar
que estas galaxias debieron partir de un punto común
[59]
.
Esta
teoría tiene a su favor tantos datos experimentales que hoy es aceptada, casi
sin excepción, por todos los físicos y astrónomos contemporáneos
[60]
.
Cabe
incluso hacer una especie de cuenta atrás hasta el momento en que el Universo
nació.
«La
mayoría de los cosmólogos están de acuerdo en que el Universo se inició con una
gran explosión hace unos 15.000 millones de años»
[61]
.
Por eso la mayoría de los astrónomos aceptan
el Big-Bang, como lo llaman los anglosajones.
Es
decir, la gran explosión en el comienzo del cosmos.
Después
del Big-Bang la radiación se condensó en partículas, y éstas al unirse formaron
protones y neutrones que después formaron los átomos de hidrógeno, helio, etc.
«La
teoría de que el Universo nació en una gigantesca explosión o Big-Bang, ya no
es una simple hipótesis académica, cada vez se hace más difícil prescindir de
ella si se quiere dar cuenta de las propiedades fundamentales del Universo como
hoy se observa.
El
extraordinario éxito de la teoría del Big-Bang está relacionado con su poder de
predicción y con las brillantes confirmaciones que las observaciones han
aportado a sus predicciones»
[62]
.
«La
teoría del Big-Bang ha adquirido categoría de ciencia»
[63]
.
«La
teoría del Big-Bang, ha pasado, de hipótesis estrafalaria, a ser respetada
teoría científica, merecedora de la más preciada distinción para los físicos de
hoy»
[64]
.
El
científico Carl Sagan afirma:
«nuestro universo actual tuvo, sin duda, un punto de partida»
[65]
.
«Hawking reconoce que hoy casi todo el
mundo supone que el universo comenzó con el Big-Bang»
[66]
.
Esta
teoría la defienden los astrofísicos más acreditados, como Allan Sandage del Observatorio de Monte Palomar (California),
especialista en la investigación sobre los quásares y radiogalaxias
[67]
; Chushiro Hayashi, Profesor de
Astrofísica de la Universidad de Tokyo (Japón); Arthur Code, Director del proyecto OAO-II de la NASA, y Yakov Zeldovitch, de la Academia de
Ciencias de la URSS
[68]
.
Y también por Martin Ryle,
catedrático de Radio-Astronomía en la Universidad de Cambridge, y Premio Nobel
de Física en 1974.
El
científico español que trabaja para la NASA americana, D. Juan Oró, dijo por Radio Nacional de España el 7 de octubre de
1983 a las 7´30 de la tarde en el espacio Directo,
directo, que la teoría del Big-Bang es
una confirmación de la creación del cosmos por Dios.
«Esta
teoría del origen del Universo es aceptada por la inmensa mayoría de la
comunidad científica, porque es la que mejor se ajusta a lo que se puede
observar en la realidad»
[69]
.
Los
primeros indicios del Big-Bang ya fueron anunciados por el célebre astrónomo Edwin Hubble
[70]
.
«Prácticamente
todos los astrónomos aceptan hoy la teoría de que el Universo apareció en un
instante de creación mediante la violenta explosión de una bola de fuego, hace
unos 15 o tal vez 20 mil millones de años»
[71]
.
«El
“Universo estacionario” de Hoyle también exige un comienzo de materia (creación).
»Yakov Zeldovitch afirma
que es ineludible admitir que el Universo ha tenido un comienzo.
»El
proceso de la NADA a la existencia de la materia solamente nos es posible
describirlo con la palabra CREACIÓN ...
»Para
que la materia comience a existir se requiere un agente no material de infinito
poder: UN CREADOR»
[72]
.
«Físicos
y astrónomos apuntan a la conclusión de que el Universo fue creado en una
inmensa explosión (Big-Bang) hace unos 20.000 millones de años»
[73]
.
Para hacernos una idea de lo que es todo este tiempo, si reducimos la historia
del universo a un año, el nacimiento de Cristo hace dos mil años, sucedería en el último minuto del último día del año.
El
astrónomo Phillip Morrison confesaba
en una intervención ante la BBC de Londres: «Me gustaría poder rechazar la
teoría del Big-Bang, pero tengo que rendirme a la evidencia»
[74]
.
Según
la revista Astrophisical Journal un grupo de astrofísicos de Estados Unidos ha
detectado la señal luminosa del Big-Bang la explosión que dio origen al
cosmos y «confirma la teoría de la
creación del Universo»
[75]
.
Precisamente
el Premio Nobel de Física de 1978 se concedió a los radioastrónomos Arno Penzias y Robert Wilson,
especialistas en microondas, por haber recogido por primera vez en la historia
el eco que queda de la gigantesca explosión que tuvo lugar en el comienzo de la
creación del cosmos
[76]
.
Este
descubrimiento, como tantos otros, se produjo accidentalmente mientras
investigaban eliminar los ruidos que recibían en sus antenas porque les
molestaban en sus transmisiones
[77]
.
El
catedrático de Física Teórica de la Universidad Complutense de Madrid, D. Alberto Galindo, califica este
hallazgo como «uno de los más importantes de la astrofísica del siglo XX, sobre
el comienzo de la creación del cosmos»
[78]
.
«Gracias
a esta radiación de fondo sabemos que hubo una creación instantánea»
[79]
.
«El
profesor F. Graham Smith, astrónomo
real británico y director del Observatorio de Jodrell Bank, manifiesta que el
ruido cósmico captado proviene del Big-Bang, la gran explosión que dio origen
al Universo»
[80]
.
El 23
de Abril de 1992 un equipo de investigadores, dirigidos por Jorge Smoot, anunciaba el
descubrimiento de fluctuaciones en el fondo cósmico de radiación, detectadas
por medio del satélite COBE (Cosmic
Background Explorer)...Este fondo de radiación refleja el momento de la
expansión del universo en el que tuvo lugar el acoplamiento entre materia y
energía
[81]
.
El
mismo Jorge Smoot, astrofísico de la
Universidad de Berkeley (California), dijo en una conferencia de prensa en la
Sociedad de Físicos de Estados Unidos en Washington: «Lo que hemos hallado es
una prueba del comienzo del Universo. Ha sido como ver la huella de Dios»
[82]
.
«La
teoría del Big-Bang es actualmente la más aceptada por los científicos para
explicar el origen del cosmos, especialmente tras la presentación por parte de Jorge Smoot, de unas fotografías de la
“explosión inicial” que puede considerarse como una imagen del Big-Bang»
[83]
.
Por eso
a Jorge Smoot se le ha llamado «el
hombre que fotografió el nacimiento del
Universo
con el satélite COBE»
[84]
.
El COBE
ha fotografiado con distintos colores fluctuaciones de temperaturas de
irradiación situadas hace 15.000 millones de años luz
[85]
.
Todo
esto confirma la teoría de la
expansión del Universo expuesta por primera vez por el sacerdote científico
belga Jorge Lemaître
[86]
,
por los años 30 de este siglo.
Según
la revista científica Science
el universo sigue en expansión
[87]
.
Los días 26
y 27 de octubre de 1990 asistí en Madrid a un
Simposium sobre Física y Religión. Uno de los científicos
que habló allí fue Julio
A. Gonzalo, Catedrático de Física de la Universidad Autónoma de
Madrid. Hizo esta afirmación: «El Big-Bang ha pasado de ser hipótesis a
ser teoría científica».
«Las observaciones del
satélite COBE indican que no hay una teoría alternativa al Big-Bang sobre el
origen del Universo»
[88]
.
El
astrónomo John Mather explicó en la
reunión anual de la Sociedad Astronómica Americana que las informaciones
obtenidas por el satélite COBE no dejan dudas de que el Universo surgió a partir
de una gigantesca explosión (Big-Bang)
[89]
.
La
teoría del Universo pulsante, de
sucesivas expansiones y contracciones, es «puro parto de la fantasía». No tiene
ninguna confirmación científica. Mientras que la teoría del Big-Bang, del
Universo en expansión, tiene multitud de comprobaciones científicas
[90]
.
La
imposibilidad del “universo oscilante” quedó clara en el artículo de Guth y Bludman en la revista Nature del año 1984.
El 29
de agosto de 1985 asistí en León a una conferencia del Profesor Carlos Sánchez del Río, Catedrático de Física de la
Universidad Complutense de Madrid, y dijo:
«La
expansión del Universo está confirmada por multitud de datos científicos
experimentales, pero hoy no tenemos ningún dato científico experimental para
afirmar que en el cosmos después de una expansión vendrá una contracción».
Que
a la expansión no sucederá una contracción se puede ver siguiendo los pasos que
da el Catedrático de la Universidad de Roma, Director del Observatorio
Armellini, que podríamos resumir diciendo:
«Las
galaxias no volverán nunca a caer hacia atrás, pues su velocidad de fuga es
tres veces mayor que la velocidad crítica»
[91]
.
Hay
procesos irreversibles: un huevo frito jamás puede volver a ser un huevo crudo.
«Es
físicamente sin sentido el hablar de volver al pasado»
[92]
.
La
hipótesis de que después de la expansión del cosmos vendrá una contracción ha
sido descartada por los astrofísicos que han participado en la reunión de la
Sociedad Americana de Astronomía celebrada en Washington en Enero de 1998
[93]
.
Lo
mismo creen los científicos que controlan el observatorio espacial ISO, quienes
han medido la cantidad de materia que existe en el Universo para concluir que
ésta es insuficiente para frenar, mediante la gravedad, su ritmo de expansión
[94]
Un
equipo de astrofísicos del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, dirigidos
por Perlmutter, estudiando la
velocidad de expansión de la supernova Albironi, que está a 18.000 millones de años de luz, ha llegado a la conclusión de que la expansión del universo es
irreversible, es decir, que seguirá expandiéndose indefinidamente, sin
contracción futura
[95]
.
Rafael Rebolo, profesor del Consejo
Superior de Investigaciones Científicas, investigador del Instituto de
Astrofísica de Canarias, y Premio Iberdrola de Ciencia y Tecnología, afirma que
el universo seguirá expandiéndose indefinidamente
[96]
.
El
astrónomo James Jeans, «uno de los
mayores genios de la época actual» dice: «Un universo cíclico está en completo
desacuerdo con el principio bien establecido de la Segunda Ley de la
Termodinámica que nos enseña que el universo cíclico es imposible. (...) Al
remontarnos hacia atrás en el tiempo llegaremos por necesidad al momento antes
del cual no existía el universo presente»
[97]
.
Además,
esta hipótesis del «universo pulsante» no excluye la idea de creación, pues en
estas sucesivas expansiones y contracciones, siempre hay pérdida de energía, es
decir, antes o después se llegará al final.
«Cuando
en pleno siglo XX, los científicos teóricos y los experimentadores descubrieron
la necesidad de admitir un principio del
Universo, los sabios materialistas bregaron como verdaderos diablos...,
pues saben muy bien que si logra imponerse la tesis del principio del Universo,
el fin del materialismo habrá llegado»
[98]
.
«Si la
Astrofísica conduce a admitir que el Universo ha comenzado alguna vez...,
entonces el ateísmo no sería admisible»
[99]
.
La
Ciencia explica cómo fue el origen del cosmos.
Pero
«en el instante inmediatamente anterior al Big-Bang no hay Universo; no existe el objeto de la Ciencia Física. Ésta no
puede, por consiguiente, entender de lo que es ajeno a su jurisdicción.
»Como
dice Cloud, “de dónde puede haber
provenido la bola, cuya explosión dio origen al Universo, es una cuestión que
trasciende los límites de la Ciencia...; pertenece a la Metafísica y a la
Teología”»
[100]
.
Entre
otros muchos, existe un libro científico que trata sobre el origen del cosmos.
Se titula Los tres primeros minutos
[101]
;
es una vista moderna del origen del Universo, por Steven Weinberg, Profesor de Ciencias de la Universidad de Harvard,
Premio Nobel de Física 1980.
De este
libro dice el Premio Nobel de Física T.
D. Lee: «Este libro presenta el tema con claridad y gran precisión
científica».
Y un
comentarista del New Yorker, afirma:
«Cuando antes se creía que era una locura pensar en la creación, después de
leer este libro lo que parece locura es no aceptar la creación».
El
estudio de Weinberg ha sido muy bien
recibido en el mundo científico, según se deduce del artículo de Michel D. Lemonick en la famosa revista
norteamericana TIME
[102]
.
«Los
científicos del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), de Suiza,
han “recreado” las circunstancias en que se produjo el Big-Bang»
[103]
.
Robert Jastrow, científico y autor
internacionalmente reconocido, que es el fundador del Instituto Goddard para
Estudios Espaciales de la NASA, Profesor de Astronomía y Geología en la
Universidad de Columbia, y Profesor de Ciencias de la Tierra en el Dartmouth College, que ha sido una
figura relevante en el Programa Espacial Norteamericano desde su comienzo, y
fue el Presidente del Comité de Exploración Lunar de la NASA, dice:
«El
repentino nacimiento del Universo es un hecho científico probado... Fue literalmente el momento de la Creación»
[104]
.
Y en su
libro Dios y los Astrónomos dice:
«Cuando el astrónomo llega a la cumbre de sus conocimientos del origen del
cosmos, le dan la bienvenida los teólogos que estaban allí desde hace
muchísimos siglos».
Los
teólogos han dicho siempre lo que hoy dicen los astrónomos: que el cosmos
comenzó por un acto de creación.
El P. Antonio Romañá, S.I. treinta años
Director del Observatorio de Astrofísica del Ebro, que tenemos los jesuitas en
Tortosa, me dijo a mí, y yo lo dije en Televisión Española
[105]
citándole
a él: «Hoy en Astrofísica nadie excluye la idea de creación».
«Es
evidente que el Universo ha tenido un principio»
[106]
.
«En
Ciencia, al igual que en la Biblia, el cosmos empieza con un acto de
creación... Todo esfuerzo para hablar de un Universo eterno con materia eterna
se estrella contra los datos científicos»
[107]
.
«No
supone ninguna falacia afirmar que el tiempo comenzó con el Big-Bang junto con
el espacio que nuestro Universo ocupa»
[108]
El
astrónomo chileno Patricio Díaz Pazos dice: «Observaciones astronómicas apoyan el hecho de que nuestro universo tuvo
un origen concreto»
[109]
.
Ian Barbour, profesor de Ciencias en
Carleton enseña que el Big-Bang del Universo es una forma de creación divina
[110]
.
El
Big-Bang es el grito del Universo al nacer.
Que el
Universo tuvo principio en un momento dado está confirmado por el mayor
acelerador de partículas del mundo (LEP) inaugurado el 13 de noviembre de 1989
para simular las condiciones que dieron origen al universo
[111]
.
3,5.
Otro de los argumentos para demostrar que la materia no puede ser eterna, es la
transformación de unos elementos radiactivos en otros.
Si la
materia fuera eterna, ya no quedaría potasio-40, ni rubidio-87, ni uranio-235,
pues ya se habrían transformado en argón-40, en estroncio-87, y en plomo-207,
respectivamente
[112]
.
Por el
punto de desintegración de los
cuerpos radiactivos podemos afirmar que la materia no es eterna, pues si la
materia fuese eterna ya se habrían transformado totalmente.
Si hoy
queda en el mundo potasio y uranio radiactivos es porque todavía no han
transcurrido los miles de años necesarios para que se transformen en argón y
plomo, respectivamente.
Es cosa
sabida que la mitad del uranio que contiene una roca se transforma en plomo al
cabo de 4.000 millones de años.
También
es sabido que si todavía hay uranio es señal que no existe desde hace una
eternidad, pues en ese caso todo se habría convertido en plomo y ya no quedaría
uranio en el mundo
[113]
.
«La
materia tuvo que aparecer en un momento determinado», dice el conocido físico
francés Jean E. Charon
[114]
.
Y añade: «La radiactividad natural proporciona un método sumamente preciso para
fechar el nacimiento de la materia»
[115]
.
El
hidrógeno que consta de un protón y un electrón, es la base de todos los demás
elementos más estables que él.
No se
retrocede de un elemento más estable a otro menos estable.
Es
imposible que el Universo sea eterno: no quedaría nada de hidrógeno
[116]
.
Es cosa
sabida que el hidrógeno se convierte en helio en un proceso continuo e
irreversible.
Si esto
sucediera desde toda la eternidad ya se habría gastado todo el hidrógeno que
todavía se quema en las estrellas
[117]
,
pues la cantidad de hidrógeno del universo es limitada, y lo que se pierde no
se repone.
Ésta
fue la explicación que dio el astrónomo soviético Fessenkov en la Academia de la Unión Astronómica Internacional,
celebrada en Roma en 1952, hablando sobre el origen de las estrellas:
«No
pueden ser eternas, sino que han tenido que producirse en un momento dado».
La
Ciencia moderna encuentra cada día nuevos datos que confirman la doctrina católica de que el cosmos no es eterno. Por
métodos radiactivos se puede calcular la edad de los astros cuyos astrolitos
han caído en nuestro suelo.
También
se ha calculado que la edad de la Tierra es de 4.500 millones de años
[118]
En la
Naturaleza nada se crea ni se destruye; todo se transforma.
Pero
esto supone una creación previa de la Naturaleza.
La
conservación del binomio materia-energía, es una ley de la Naturaleza que no
tiene sentido antes de la creación del cosmos.
Lo
mismo que antes de la creación tampoco existe ni el espacio ni el tiempo; pues
el espacio es lo que ocupan las cosas, y el tiempo es la medición del
movimiento. Si no hay cosas, tampoco hay espacio ni tiempo.
«La ley
de la conservación de la energía se
entiende de la suma total de energía de todo orden que el cosmos encierra:
mecánica, química, eléctrica, calorífica, etc. Pero la energía calorífica se
llama energía degradada porque no puede transformarse íntegramente en otra
energía. La energía mecánica puede transformarse enteramente en energía calorífica,
pero no al revés. La energía calorífica crece continuamente en el Universo y
como, en su mayor parte, no es apta para producir de nuevo un trabajo útil,
resulta que la energía utilizable disminuye incesantemente. Este proceso de
degradación de la energía, se llama entropía. La entropía crece sin
interrupción hasta llegar a la muerte térmica del Universo»
[119]
.
La
Naturaleza tiende al equilibrio. Dos recipientes de agua de distinto nivel, al
comunicarlos por un tubo, se nivelan. Un cuerpo frío y otro caliente, en
contacto, nivelan su temperatura. Por la ley de la entropía la Naturaleza busca el equilibrio térmico. Ése será el
final. La muerte térmica del cosmos.
«Ahora
bien, es evidente que si el Universo debe acabar, ha debido también comenzar;
porque de otro modo, si el Universo hubiera existido desde toda la eternidad,
ya se hubiera transformado toda la energía y habríamos llegado ya al fin»
[120]
.
Paul Davies, Profesor de Matemáticas del King´s College de Londres, dice que:
«El fin del cosmos se calcula para dentro de cien mil millones de años»
[121]
.
Esta
continua degradación de la energía, expresada en la ley de la entropía, ha
hecho que los científicos abandonen la teoría del Universo pendular, pulsante,
oscilante, cíclico.
Dice,
entre otros, Jean E. Charon, científico
francés: «No hay evolución cíclica. La evolución del
Universo es lineal»
[122]
.
Como el
agua que cae desde una cascada produce una energía (mover una turbina), pero
ese agua ya no puede volver arriba por sí misma.
Arthur Eddington, considerado como «uno
de los más grandes astrofísicos de los últimos tiempos»
[124]
,
habla en su libro The Nature of the
Physical World de la muerte térmica del Universo: es la ley de la entropía.
Los cálculos
indican que esta «muerte térmica» del cosmos podría tener lugar dentro de 1099 años
[125]
.
Es decir dentro de muchísimos millones de años. Pero no hay duda de que «el
Universo se está descargando... «No encuentro ninguna dificultad en aceptar las
consecuencias de la teoría científica actual por lo que concierne al porvenir:
la muerte térmica del Universo. Quizás sea dentro de billones de años, pero el
reloj de arena se vacía lenta, pero inexorablemente... Debemos fijar su carga
en alguna época... El principio del proceso mundial presenta dificultades
insuperables, a no ser que convengamos en considerarlo como sobrenatural»
[126]
.
Son palabras de Eddington.
Dice P. Carreira, S.I., Profesor de Física y
Astronomía en la Universidad de Cleveland (EE.UU.): «Tenemos una perfecta
concordancia entre la ciencia moderna y la idea bíblica y cristiana de la
creación. El Universo comienza por creación. El concepto de creación está en
perfecto acorde con la Física y la Astrofísica modernas»
[127]
.
«La
ciencia moderna lleva naturalmente, por las medidas experimentales, y también
por el desarrollo teórico de la Astrofísica, a la idea de un Universo creado.
La ciencia moderna afirma, como dato científico, que el Universo tiene una edad
limitada, que hay un tiempo máximo de las estructuras que observamos, y que
antes no hay estructura material que se pueda describir por las leyes físicas»
[128]
.
Pío XII les dijo a los científicos del
mundo entero reunidos el 22 de noviembre de 1951, que «la Ciencia de hoy ha
confirmado con la exactitud propia de las pruebas físicas, que nuestro Universo
es obra de un CREADOR»
[129]
.
«¿Por
qué existimos? ¿Por qué existe el universo? Son dos preguntas que el hombre se
ha hecho desde el albor de su existencia. (...) En el siglo XX estas preguntas
se han hecho con las herramientas que facilita la física moderna. (...)
»En
esta época que nos ha tocado vivir, la física responde, mediante la aplicación
del método científico, a preguntas que antes se hacían la filosofía o la
teología»
[130]
.
«El
físico británico Chris Isham, experto
en cosmología cuántica, al analizar la realidad de una singularidad, demostrada
matemáticamente, expresa su convicción: “No hay duda de que la existencia de
este punto singular invita a la idea de un Creador”»
[131]
.
«El
astrónomo americano Harthaway ha
dicho: “El cosmos es un vasto conjunto de creación y orden. Esta creación y
este orden sólo pueden ser debidos a dos causas: o a una casualidad o a un
plan. Pero cuanto más complejo y difícil es un orden, más remota es la
posibilidad d que sea casual”. (...) El azar es el caos, la ausencia de toda
norma o ley. en este sentido ha quedado para la historia la frase de Einstein: “Dios no juega a los
dados”.“Toda la historia de la ciencia consistido en una comprensión gradual de
que los hechos no ocurren de una forma arbitraria, sino que reflejan un orden
subyacente” son palabras de Stephen W.
Hawking en su libro Historia del
tiempo »
[132]
.
A.C. Morrison, que fue Presidente de la
Academia de Ciencias de Nueva York, publicó un libro titulado El hombre no está solo , que batió todos
los records de venta en el mundo entero. De él extractamos lo siguiente:
“Apoyándonos en leyes matemáticas irrefutables, hay que llegar a admitir que el
Universo, necesariamente, ha sido ideado y hecho por una Inteligencia
Superior”.
» El Universo,
se mire por donde se mire, tanto en su origen como en su evolución, se rige por
unas leyes precisas y determinadas. (...) La tendencia universal de la materia
a organizarse, culminando con la vida, nos habla que todo este proceso no puede
ser algo que resulta por pura casualidad.
»Por
otra parte, la Ciencia nunca podrá contestar a preguntas como:
¿De
dónde procede la energía primera para la creación del Universo?
¿Qué
había antes de la explosión originaria?
¿Quién
pudo poner orden en aquella metralla cósmica?
Son
preguntas imposibles de responder si no se recurre a la idea de Dios»
[133]
.
El
prestigioso físico actual, Wheleer, se pregunta, «¿por qué existe algo más bien que nada?
[134]
.
Evidentemente
que la respuesta explicativa es: DIOS CREADOR. Si no hubiese existido un
Creador eterno, nada hubiese empezado a existir. Si pensamos un momento
hipotético que no existe NADA, NI DIOS, nunca nada pudo comenzar. LA NADA, NADA
PUEDE HACER.
3,6. C. Rubbia, Premio Nobel de Física,
dice: «Hemos descubierto una precisa imagen de nuestro mundo. Para mí está
claro que esto no puede ser consecuencia de la casualidad. Hay evidentemente alguien haciendo las cosas como son»
[135]
.
En
1973, Jean Heidmann, Astrónomo
titular del Observatorio de París, publicó un libro titulado Introducción a la Cosmología, en el que
después de muchas páginas de fórmulas matemáticas termina hablando del origen
de la materia y dice esta frase: «Esto es en toda su sencillez el fiat lux, expresión bíblica del momento
de la Creación»
[136]
.
Son muchos los científicos creyentes. No sólo del pasado, como Volta y Ampère, que eran creyentes
[137]
,
sino también científicos actuales, algunos Premios Nobel.
En el
XXI Congreso de Premios Nobel celebrado en Lindau (Alemania), habló el Profesor
de la Universidad de Cambridge, Paul
Dirac, Premio Nobel de Física, que murió en octubre de 1984
[138]
,
«uno de los físicos más destacados del siglo XX», en frase del también célebre
científico británico Fred Hoyle
[139]
.
Está
considerado como uno de los fundadores de la mecánica ondulatoria, y
descubridor de la antimateria
[140]
,
al intuir la existencia del positrón (electrón positivo) que más tarde fue
descubierto por David Anderson
[141]
también
Premio Nobel.
Más
tarde, otro Nobel Emilio Segre descubrió el antiprotón (protón negativo)
[142]
.
El
choque de materia y antimateria libera una energía mil veces superior a la
energía nuclear convencional. Esto tendría enorme aplicación en el campo de las
naves espaciales que podrían volar a cien mil kilómetros por segundo
[143]
.
Dirac afirmó que es necesario
admitir la existencia de Dios en la creación del Universo, pues atribuirlo a la casualidad, no es científico
[144]
.
«Hoy a
muchos hombres cultos y entregados a la investigación científica, la fe
religiosa no les parece inconciliable con las certezas científicas»
[145]
.
«Es
falso creer que la fe es algo perteneciente al pasado más remoto de nuestra
civilización. Yo sostendría lo contrario. Hoy día la mayor parte de los
científicos, empezando por los físicos nucleares, tienen una actitud muy
respetuosa ante la Religión, o son ellos mismos cristianos practicantes.
»Bernard Lowell, el astrónomo de Jodrell
Bank, me decía que nadie se atreve hoy a formular teorías de tipo positivista o
materialista sobre el origen o el fin del universo»
[146]
.
Rafael Pascual, profesor de Filosofía
de la Ciencia, en el Congreso Internacional celebrado en Roma del 23 al 24 de
noviembre, de 1999, citando un reciente artículo publicado por la revista
estadounidense, "Scientific
American" (septiembre, 1999), dijo: «El famoso científico Fred Hoyle ha reconocido que sería
increíble un universo tan bien armonizado, sin la existencia de Dios.
»Además,
preguntó Pascual,¿qué se puede decir
de hombres como Copérnico, Galileo,
Newton, Planck o Einstein que declararon creer en la divinidad?»
[147]
.
El
doctor Pascual Jordán, español de
nacimiento, Catedrático de Física Atómica en la Universidad de Hamburgo, varias
veces candidato a Premio Nobel de Física
[148]
,
especialista en cuestiones cosmológicas y biofísicas, colaborador de Einstein y Max Planck en las teorías de
la relatividad y mecánica cuántica, es en la actualidad uno de los científicos
de mayor prestigio internacional.
Recientemente ha publicado un libro en el que
afirma que «la Física Moderna no sostiene ya más un concepto materialista del
Universo basado en la negación de la existencia de Dios»
[149]
.
Max Planck, Premio Nobel de Física,
Profesor de Física Teórica y Director del Instituto Físico en la Universidad de
Berlín, «indiscutible patriarca de la Física de nuestro siglo»
[150]
y
llamado con razón el padre de la Física moderna
[151]
,
dice: «Lo que nosotros tenemos que mirar como la mayor maravilla es el
hecho de que la conveniente formulación de esta ley produce, en todo hombre
imparcial, la impresión de que la Naturaleza estuviera regida por una voluntad
inteligente»
[152]
.
El
hombre puede conocer cómo fue el origen del cosmos, pero la explicación del
«cómo» no excluye el «por qué».
Es decir, siempre queda en pie la necesidad de
un Ser Inteligente, Autor de las leyes del cosmos.
«Todo esto acontece como si este Universo
nuestro fuera la obra de un compositor»
[153]
.
Alberto Einstein, muerto en 1965, uno de
los mayores físicos y matemáticos de nuestro tiempo, Premio Nobel de Física en
1921, que demostró matemáticamente que la velocidad de la luz es velocidad
límite y no se puede superar
[154]
,
era creyente
[155]
.
Paul Johnson, dice de Einstein: «Reconocía la existencia de
Dios y de normas absolutas del bien y del mal»
[156]
.
Einstein reconoció su humilde admiración
hacia un espíritu superior e ilimitado
[157]
.
Afirmaba
que «el hombre de ciencia tiene que ser profundamente religioso»
[158]
.
Decía con frecuencia: «La Ciencia sin Religión es coja, y la Religión sin
Ciencia es ciega»
[159]
.
Edmundo Whittaker,
Profesor de la Universidad de Edimburgo, se convirtió «al catolicismo como
fruto de sus investigaciones sobre el origen del Universo»
[160]
.
Como
dijo el famoso físico John Wheeler: «La ciencia debe proponer un mecanismo para que el universo entre en la
existencia».
«La
creación del universo es el origen último del mundo físico»
[161]
.
Según CIRM, sociedad especializada en estudios de opinión, una encuesta realizada a cuatrocientos catorce científicos manifiesta que el 75% de ellos está convencido de la existencia de Dios [162] .
[1]
FRANCISCO DE MIER: Apuesta por lo
eterno, VII, 11, b. Ed. San Pablo. Madrid. 1997
[2]
JOSÉ Mª. CIURANA: Pruebas racionales
de la existencia de Dios, IV, B. Difusora del Libro. Madrid.
[3]
R. GARRIGOU-LAGRANGE: DIOS, su
existencia, III, 37. Ed. Palabra. Madrid. 1976.
[4]
CLAUDE TRESMONTANT: Ciencias del Universo y problemas metafísicos, I. Ed. Herder. Barna
[5]
R. GARRIGOU-LAGRANGE: DIOS, su existencia, II, 3ª, 21. Ed. Palabra. Madrid. 1976
[6]
CLAUDE TRESMONTANT: Cómo se plantea hoy el problema de la existencia de
Dios, pg.79. Ed. Herder. Barcelona.
[7]
JOSÉ Mª. CIURANA: La existencia de
Dios ante la razón, 2º, I, 1. Ed. Bosch. Barcelona, 1976.
[8]
R. GARRIGOU-LAGRANGE: DIOS, su
existencia, III, 35. Ed. Palabra. Madrid. 1976
[9]
JOSÉ Mª. CIURANA: Pruebas racionales de la existencia de Dios, II. Difusora
del Libro. Madrid.
[10]
LINDNER: Facing Reality, III,
1,2. Ed. Lindner Verlag. Karlsruhe. 1997
[11]
Diario EL PAÍS, 15-V-91, Futuro, pg. 4
[12] BALDOMERO JIMÉNEZ DUQUE: Dios y el hombre, I. Ed. Fundación Universitaria Española.
[13]
BENITO ORIHUEL: En el principio creó
Dios..., II, 4, nota 7. Ed. EIUNSA. Madrid
[14]
JOSÉ ANTONIO GALINDO: Dios no ha
muerto, V. Ed.
San Pablo. Madrid. 1996
[15] JOSÉ Mª. CIURANA: La existencia de Dios ante la razón, 2º, I, A. Ed. Bosch, Barcelona.
[16]
MANUEL CARREIRA, S.I.: Metafísica de
la materia,VIII. Universidad de Comillas. Madrid.1993
[17]
J. HAAS, S.I.: Biología y fe, II, 2. Ed. ELER. Barcelona
[18]
JOSÉ MOINGT, S.I.: El hombre que
venía de Dios, 2º, Epílogo, 1. Ed. Desclée. Bilbao
[19]
PAUL DAVIES: La mente d Dios, VII,
4. Ed. Mc.Graw-Hill. Interamericana. Madrid. 1996.
[20]
PASCUAL JORDAN:El hombre de ciencia
ante el problema religioso III,12. Ed. Guadarrama. Madrid,
[21]
SAN PABLO: Carta a los Colosenses,1:16s
[22]
CARLOS STAEHLIN, S.I.: Ateísmo
marxista, 4. Ed. EAPSA. Madrid
[23]
B. ORTONEDA, S.I.: Principios
fundamentales del marxismo-leninismo, pg. 712. Ed. Espasa Calpe. Madrid.
[24]
Revista PALABRA n. 245 (XII, 1985)31.
[25]
LEPP: Ateísmo en nuestro tiempo, pg.
56-60. Ed. Mc Millan. New York, 1966.
[26]
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