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Son
incontables los casos prodigiosos atribuidos a la intercesión de la Virgen
del Carmen. Por ejemplo el de “la niña perdida.” En la lectura popular de
Orihuela del 15-II-1896, su director D. Adolfo Claravana publicaba la
siguiente noticia: “Hace pocos días ha ocurrido en Rosales (Alicante) un
hecho singular. Una niña de tres años se extravió a la mitad de la tarde
del sábado 18 de enero, y buscada por todas partes no apareció. Sus padres
acudieron a las autoridades. La vecindad se alarmó y todos se pusieron a
buscarla. En vano fue todo. La noche fría y más de un día sin comer, era
imposible que pudiera resistir; estaría muerta. Mas he aquí que unos tíos
la encuentran tendida en un saliente de una montaña. Se acercan a ella y
la niña les tiende los bracitos con normalidad. “Ha estao toda la noche
conmigo una mujé y me tapaba con el delantal”, les decía con su lenguaje
infantil. Llevada al pueblo, se celebró una Misa de acción de gracias. Al
entrar en la iglesia la niña ve una imagen de la Virgen del Carmen y
exclama dando un grito como si volviese a encontrar a una persona querida:
“ Made, esa es la mujé que me tapaba con el delantal”. Sus palabras
causaron harta sorpresa, que la gente lloraba de emoción. Después de
mostrar a la niña otras imágenes y llevada de casa en casa, ella señalaba
siempre a la Virgen del Carmen diciendo que “esa es la mujé que tapaba con
el delantal”. El delantal era el Escapulario. |