IGLESIA
37.-
37,1.
Cristo fundó su Iglesia para que
continuara su misión salvadora en la Tierra hasta el fin del
mundo[1] .
«La hizo
depositaria de toda su doctrina y de los demás medios de salvación que quiso dar
a los hombres»[2] .
La
perpetuidad de
El Imperio
Romano ha sido el imperio más poderoso que ha conocido la
Historia.
El dominio
universal de Roma duró 1.200 años.
Pues bien,
en el momento cumbre de su poderío, no sólo no pudo evitar que se extendiera el
cristianismo, sino que a pesar de sus diez sangrientas persecuciones -que
duraron, con altibajos, 249 años y en las que murieron más de 100.000
mártires[3] -,
había el cristianismo adquirido tanta fuerza que en el Edicto de Milán (febrero
del año 313), el paganismo dejó de ser la religión oficial del Imperio Romano y
se concedió la paz a la Iglesia.
Más tarde,
el Emperador Teodosio el Grande,
español de nacimiento, en el 380[4]
constituyó el cristianismo en religión oficial del Imperio Romano. ¿No es esto
maravilloso y único?
Y esto
predicando una doctrina completamente opuesta a las pasiones humanas.
Hoy, «terminada
la persecución sangrienta del comunismo, la hostilidad persiste por parte de
ciertas mayorías parlamentarias y de muchos medios de comunicación que, a través
de algunas leyes, de la prensa, del arte y de las pantallas de todo tamaño,
inculcan a las multitudes cristianas y no cristianas criterios, valores y
conductas diametralmente opuestas a las enseñanzas seculares de
«Hoy, en los
países democráticos, prosigue la persecución, si bien con otras formas más
civilizadas, pero no menos eficaces.
»No se trata
de crear mártires, sino apóstatas.
»No de
quitar la vida, sino de esfumar poco a poco la fe.
»Para ello
utilizan todos los medios, desde la educación, mediatizando los derechos de los
padres a elegir el tipo de educación de sus hijos, hasta los medios de
comunicación social: revistas, prensa, cine, radio, televisión, etc., que
presentan como progresistas e imitables actitudes y conductas opuestas a la
moral cristiana: amor libre, infidelidad conyugal, relaciones sexuales
prematrimoniales, aborto, divorcio, homosexualidad, agnosticismo, ateísmo, etc.
»Saben muy
bien que la corrupción de costumbres asfixia la fe»[7] .
Con razón
León XIII llama a la Iglesia, en
su encíclica Inescrutabili,
“Madre de la Civilización” pues no hay ninguna institución en el mundo, en el
campo de la cultura, que merezca tanta gratitud de la Humanidad como
La abolición
de la esclavitud comienza con la carta de San
Pablo a Filemón.
En aquel
tiempo era inconcebible que alguien tratara a un esclavo como a un hermano, como
recomienda San
Pablo.
A partir del
año 313, cuando el cristianismo pasa a ser la religión oficial del Imperio
Romano, aparecen las primeras leyes a favor de los esclavos; y fue durante la
Cristiandad de
En 1537 el
Papa Pablo III publicó una Bula
prohibiendo la esclavitud de los indios.
No hay en el
mundo nada más grande que
A pesar de
las terribles persecuciones que ha padecido, en los casi dos mil años que lleva
de existencia, siempre ha triunfado.
No ha habido
religión más perseguida, ni tampoco más victoriosa. Los grandes imperios y los
crueles perseguidores han pasado, pero ella sigue en
pie.
Es que
Cristo le prometió que duraría
hasta el fin del mundo, y que los poderes del infierno nunca podrían
vencerla[9] . La
Iglesia podrá ser combatida, pero jamás será
vencida.
La promesa
de la protección de Cristo se
refiere no sólo de los enemigos externos, sino también de los internos, como
serían las desviaciones doctrinales.
Muchos
perseguidores de la Iglesia han afirmado que acabarían para siempre con ella.
Sin embargo, ellos fueron los que acabaron; no
Los
emperadores romanos, Nerón, Decio y
Diocleciano, martirizaron a miles de cristianos.
Ellos tres
están en la tumba, y el cristianismo sigue en pie dos mil años después.
También
Hitler y Stalin quisieron acabar
con el catolicismo. Ellos están en la tumba, y
Lo mismo
pasará con los que hoy combaten a la Iglesia en España. Todos ellos irán a la
tumba y la Iglesia quedará en pie, pues Cristo ha prometido que ella durará hasta
el fin de los tiempos; y contra Dios no puede
nadie.
«Es
aterrador contemplar que la mayoría de los hombres viven al margen de sus
deberes religiosos. Muchísimos lo niegan con descaro; otros muchos lo
olvidan.
» ¿Cuántos
son los hombres que ponen a Dios en su sitio?
»¿Cuántos
son los que le aman sobre todas las cosas, como manda el primer
mandamiento?[10] .
»La mayoría
de los hombres no tienen para con Dios otra cosa que frialdad, apatía e
indiferencia.
»Incluso se
llega a combatir a Dios, a declararle abiertamente
El que odia
a Dios le niega con los labios y le confiesa con el corazón; porque lo que no
existe no se puede odiar. Lenin
decía que él odiaba a Dios como a un enemigo personal[12] .
En Rusia,
después de 70 años de comunismo ateo en el poder, «persiste la fe religiosa de
millones de seres contra quienes se ha usado toda suerte de métodos para
arrancársela: muerte, prisión, Gulag, ucases, propaganda, educación y coacciones
sociales y políticas en carreras, empleos y promociones»[13] .
Solamente el
20% de la juventud se reconoce atea[14] .
«La tercera
parte de los ciudadanos de la URSS practican, en cierta medida, el
cristianismo»[15] .
Incluso
Stalin, que ha sido uno de los más
feroces perseguidores de la idea de Dios en nuestro tiempo, no pudo evitar el
que se hiciera cristiano el número uno del Kremlin, Georggi Malenkov[16] .
Y que su
hija Svetlana se bautizara en
Eduardo
Shevardnadze, antiguo Ministro de Asuntos
Exteriores de la URRS y ateo, como cualquier comunista, se ha convertido al
cristianismo y se ha bautizado. Ha colocado en su despacho un icono de la
Santísima Virgen[19].
Según el
diario soviético «Sovietsa Ya
Kirghizia» la persistencia de los sentimientos religiosos en la URSS
comienza a ser un serio problema político. «La favorable acogida de la religión
por parte de los comunistas y la juventud del Komsomol suscita particular
inquietud»[20] .
Ya en 1986
el Dr. Luka Brajnovic dijo: «A
pesar de la propaganda ateísta generalizada, existe un renacimiento religioso,
especialmente entre los jóvenes».
El propio
Director del Instituto del Ateísmo Científico de la Academia de Ciencias de
Moscú, Víctor Ivanovich Gorodash,
reconoce que «últimamente ha aumentado notablemente el número de creyentes con
título universitario y académico.
»La gente
joven cada vez se interesa más por las cuestiones religiosas. Las iglesias en
nuestro país están frecuentadas por muchos jóvenes y personas cultas, signo
evidente de que la fe religiosa, a los 70 años de la revolución de octubre, y
contrariamente a todas las previsiones, no se ha apagado»[21] .
Tatiana
Gorisschewa, Catedrática de Filosofía en la
Universidad de Leningrado, y militante del Partido Comunista ruso, se convirtió
al catolicismo al conocer que Dios es Padre
Perdonador.
Fue muy
curiosa la foto que publicó ABC[22] en la que el
ex-presidente de la URSS, Mijail Gorbachov,
está besando a su esposa Raisa, recién fallecida, y sobre el cadáver
de ella hay un icono de
Recientemente, en los años
1990-1991, hemos visto derrumbarse
el comunismo en todas las naciones del Este Europeo, y resurgir la religión
después de setenta años de persecución religiosa sangrienta en
Según
Curtois en su libro El libro negro del comunismo, las víctimas
directas del comunismo llegaron a ochenta y cinco millones[24].
En la guerra
civil española (1936-39) de los «casi diez mil mártires» (pg. 193), «casi siete
mil eclesiásticos y unos tres mil seglares» (pg.356) asesinados por los
marxistas, doscientos veintinueve han sido beatificados por Juan Pablo II[25].
El 11 de
marzo del año 2001 Juan Pablo II
beatificó otros 233 nuevos mártires de la persecución religiosa del
año 1936 en España.
En la
ceremonia de beatificación dijo lo siguiente: «Eran hombres y mujeres de todas
las edades y condiciones: sacerdotes diocesanos, religiosos, religiosas, padres
y madres de familia, jóvenes seglares. fueron asesinados por ser cristianos.
Pagaron con su sangre el odio a la fe y a
Murieron únicamente por
motivos religiosos»[26] .
Vicente Cárcel
ha publicado una documentada
historia de esta persecución.
Todos estos
mártires fueron asesinados por ser católicos.
Ninguno
luchó con armas contra nadie.
Fueron
testigos de la fe, pues sufrieron el martirio a causa de su fe. Otros fueron
víctimas de una represión política y venganzas
personales.
«La
persecución religiosa fue anterior al 18 de julio de 1936, no sólo por la quema
de iglesias y conventos en mayo de 1931, sino también por el asesinato de
sacerdotes y religiosos en la revolución comunista de Asturias en octubre de
1934» (pg. 16).
»La prensa
de aquellos años demuestra que quienes empezaron los atentados fueron los
socialistas» (pg.17). «Los rojos pretendían descristianizar a España»: Cardenal
Tarancón (pg.275).
»La saña
antirreligiosa de los milicianos llegó a aberraciones como fusilar la imagen del
Sagrado Corazón del Cerro de los Ángeles en Madrid, y la exhibición pública de
ataúdes abiertos con los esqueletos de las monjas salesas en Barcelona. Estas
fotos las publicó la prensa mundial (pg.236).
»Con la
expulsión de los jesuitas Azaña «consiguió evitar la disolución de las órdenes
religiosas entregando sólo a los jesuitas al paladeo de los masones», dijo el
ministro republicano
El cardenal
Swiatek arrestado por la KGB,
encerrado en la prisión de Minsk y diez años de trabajos forzados en Siberia
dice: Stalin eliminó el 90% de los
sacerdotes[27] .
Por orden de
Stalin siete millones de
ucranianos murieron de hambre, sólo por el hecho de ser
católicos[28] .
En la Rusia
soviética se cerraron catorce mil templos[29] .
En Moscú,
sólo en un año, (1935), se imprimieron once millones de libros
ateos[30] .
Pero el
comunismo no ha podido con
El 3 de
Septiembre de 1997 se inauguró en Moscú la nueva catedral de El Salvador, en el
mismo lugar donde estaba la que dinamitó Stalin en 1931 en su campaña contra la
religión.
La nueva
catedral, copia perfecta de la antigua, se ha levantado en dos años y medio,
mientras que la antigua se tardó en construir cuarenta y cuatro
años[31] .
«El
gran error del marxismo fue creer que la actitud religiosa no era más que un
fenómeno del medio. (...) Sin embargo, en setenta años, las nuevas condiciones
del medio [en
Chesterton habla de
«las cinco muertes de la fe»: el arrianismo, el gnosticismo, la filosofía
nominalista, el renacimiento pagano y el indiferentismo religioso de hoy. Pero
la Iglesia siempre ha renacido, porque Dios sabe cómo salir de la tumba. «Según
todas las apariencias la fe dejó de reinar en el mundo. Dicho de un modo más
vulgar, la fe fue echada a los perros. Pero en cada uno de estos casos no
pereció la fe, sino que perecieron los perros»[33] .
37,2. No hay
que confundir lo que llamamos la iglesia del pueblo (que es el templo, es decir,
el lugar donde se reúnen los católicos para sus actos religiosos), con
Los
católicos formamos una gran familia porque, por la fe y el bautismo, hemos sido
hechos hijos de Dios y hermanos de Jesucristo.
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37,3.
Jesucristo fundó una sola Iglesia:
«Habrá un solo rebaño y un solo
Pastor»[35]
Esta Iglesia es
Todas las
demás Iglesias y religiones están equivocadas.
Unas, porque
no reconocen al verdadero Dios -como el Budismo-; otras, porque se separaron de
la Iglesia verdadera -como el Protestantismo-.
Debemos
rezar por los no católicos, para que se conviertan, y ellos y nosotros nos
unamos en la única y verdadera Iglesia de
Cristo que es la Católica.
Algunos
dicen que Cristo no pretendió
fundar una Iglesia. Entonces, ¿por qué reunió los Apóstoles y les mandó a
predicar por todo el mundo? ¿Por qué le dijo a Pedro que él sería la piedra fundamental de
su Iglesia?
Decir
que Cristo no pretendió fundar una
Iglesia es tan ridículo como decir
que no quiere fundar una familia uno que compra una casa, contrae matrimonio y
tiene muchos hijos.
En el
decreto del Concilio Vaticano II sobre el ecumenismo, en el que se dan normas a los
católicos para que traten con comprensión y cordialidad a los hermanos
separados, se dice que el deseo de unión no debe llevarnos a callar o disimular
las discrepancias:
«Es
totalmente necesario que se exponga con claridad toda
Por eso
vamos a ver aquí las razones por las cuales creemos que
Según el
Primer Concilio de Constantinopla, celebrado el año 381, la Iglesia, tal como
Estas
señales distintivas, estos atributos, son: unidad, santidad, catolicidad y
apostolicidad[37] .
37,4. Es decir, según la mente de
Cristo, su Iglesia debe
ser:
UNA: Jesucristo no fundó más Iglesia, que la que
fundó sobre San Pedro: «Tú eres Pedro
y sobre esta piedra (San
Pedro) edificaré mi Iglesia»[38] .
Jesucristo habla en singular, es
decir, de una sola Iglesia.
«En el mundo
semita el nombre es la persona misma. (...) Cambiar el nombre era indicio de
imponerle otra personalidad»[39] .
En la lengua
aramea, que Jesús hablaba,
Pedro y piedra se dicen con la
misma palabra: Kefá. Jesús hace un juego de palabras para
expresar que Pedro es la piedra
fundamental de su única Iglesia.
Como dice
San Jerónimo, Mateo escribió en
arameo, y en arameo Kefá
significa roca.
Se trata,
naturalmente, de una piedra grande, de una roca; pues sobre una piedrecita no se
puede edificar nada.
La
autenticidad de estas palabras ha sido negada de diversas maneras por críticos
protestantes. Pero recientemente el célebre teólogo protestante Oscar Cullmann, la ha confirmado de la
manera más convincente[40] .
«Nadie
acepta hoy la teoría de la interpolación posterior, por su carácter semítico y
porque aparece en todos los códices»[41].
Cristo cambió a
Pedro su nombre de Simón por el de Pedro, piedra, roca (kefá) porque lo iba a hacer
fundamento de su Iglesia.
Cuando en
Jesucristo quiere ser
el único Pastor del único rebaño que es su Iglesia[43] .
Este rebaño
se lo entregó
Y ya nos
advirtió Él que todo reino desunido no subsistirá, se arruinará[45] ; es
decir, que si la Iglesia debe permanecer hasta el final de los siglos,
debe permanecer una.
SANTA: Santificar
-o dar la vida de gracia- fue el primer objetivo de la venida de Cristo[46] , y
por lo tanto santificar es el primer objetivo de la Iglesia[47] , que
lo hace por medio de los sacramentos.
Dice
San Pablo que «Cristo amó a su Iglesia y se sacrificó por ella para
santificarla..., para hacerla santa»[48] .
«Cristo
nos eligió para que
seamos santos»[49] .
«Ésta es la voluntad de Dios, vuestra
santificación»[50] . El
mismo Jesucristo dijo que Él había
venido «para que el mundo se
salve»[51] .
«He venido, dice el Señor,
no para juzgar al mundo, sino para
salvarlo»[52] .
Al enviar a
sus Apóstoles por el mundo les dijo: «Id y
enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y
del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todas las cosas que Yo os he
mandado»[53] .
«Predicad a todas las criaturas: el que
creyere y se bautizare, se salvará; pero el que no creyere, será
condenado»[54] .
La Iglesia
fundada para llevar los hombres
CATÓLICA:
El nombre de católica se remonta a principios del siglo
II[55] .
«Católica» significa «universal»[56] :
Jesucristo fundó su Iglesia para
todos los hombres y para todos los tiempos: «Predicad a todas las
gentes»[57] ,
«por todo el
mundo»[58] ,
«Yo estaré con vosotros hasta el fin de los
tiempos»[59].
Esto
evidentemente supone que los Apóstoles tendrían sucesores, pues ellos, en su
corta vida, ni podían predicar por todo el mundo y a todas las criaturas, ni
iban a vivir hasta el fin del mundo.
APOSTÓLICA: La Iglesia
verdadera tiene que entroncar con los Apóstoles, en quienes Cristo fundó su Iglesia[60] . A
ellos dio su potestad: «Yo os envío a
vosotros»[61], «quien a vosotros oye a Mí me
oye»[62] .
37,5. Evidentemente Jesucristo fundó su Iglesia para que
permaneciera hasta el fin de los tiempos: «Yo estaré con vosotros hasta la consumación de los
siglos» [63]
Esto quiere
decir que la Iglesia fundada por Cristo es indefectible.
Durará hasta
el último día, y permanecerá tal como fue constituida por Cristo. Si ella llegara a desaparecer, o si
se transformara en otra distinta, la asistencia de Cristo habría faltado, o Cristo habría sido
impotente.
Pues, bien,
37,6.
Unidad de
fe: nuestro Credo es el mismo desde
hace dos mil años.
Unidad de
doctrina, creída unánimemente por los mil
millones de católicos, de todas las razas, culturas, lenguas y regiones del
mundo entero.
Unidad de
gobierno, con una Cabeza Universal: el Romano
Pontífice.
Unidad de
sacramentos, que son exactamente los mismos para
los católicos de todo el mundo.
Unidad de
doctrina de todos los Obispos unidos al Papa.
Esta unidad
no se rompe aunque algunos la abandonen.
La unidad
está en los unidos a la Cátedra de Pedro.
La unidad en
lo esencial no impide la variedad en lo accidental.
«Los
hermanos separados, sin embargo, ya particularmente, ya sus comunidades y sus
Iglesias, no gozan de aquella unidad que Cristo quiso dar a los que regeneró y
convivificó en un cuerpo y en una vida nueva»[65].
«Estas
Iglesias y comunidades eclesiales, por la diversidad de su origen, de su
doctrina y de su vida espiritual, discrepan bastante, y no solamente de
nosotros, sino también entre sí»[66] . No
se ponen de acuerdo ni siquiera en el número de los sacramentos[67] .
La libre
interpretación de la Biblia de los protestantes, lleva naturalmente a multitud
de errores, herejías y a
La
interpretación individual de la Biblia lleva a un subjetivismo arbitrario que
hace prácticamente imposible la unidad de doctrina.
Entre ellos
reina un tremendo desbarajuste doctrinal sobre lo que hay que creer o no
creer[69].
En cambio,
el Magisterio de la Iglesia, lleva a la unión.
Esta unión
de doctrina se lleva a cabo mediante la autoridad infalible del Papa y de los
Concilios.
Todos los
Concilios son doctrina de la Iglesia; pero el Concilio Vaticano II es
especialmente el Concilio de la Iglesia, porque hizo de la Iglesia el objeto
central de sus deliberaciones.
Por lo mismo
el Concilio Vaticano I fue el Concilio del Papa, Trento el de la Contrarreforma,
Éfeso el de la Virgen y Calcedonia el de Cristo.
Las
denominaciones protestantes son independientes unas de
otras.
Las Iglesias
Protestantes de hoy vienen de Lutero, Calvino
y Enrique VIII[70]
Del
luteranismo salieron las Iglesias Evangélicas
Reformadas.
Del
calvinismo, los Presbiterianos y los Mormones.
De los
Anglicanos salieron los Metodistas, los Episcopalianos, los Pentecostales, los
Bautistas, los Adventistas, y de éstos los Testigos de Jehová[71] .
Entre los
protestantes hay muchísimas divisiones en la determinación de cuáles son los
puntos fundamentales que hay que creer. No se ponen de acuerdo ni en el número
de los sacramentos, ni en la eternidad del infierno , ni siquiera en la
divinidad de Jesucristo[72].
Recientemente se ha despertado en el
protestantismo un movimiento de unión, pues comprenden que Cristo estableció la unidad de su Iglesia.
Ha surgido
en ambientes protestantes el deseo de un Magisterio que unifique la enorme
disparidad de opiniones entre los protestantes.
Así se lo oí
en una conferencia en El Puerto de Santa María, el 10 de Enero de 1998 al
P.
Este
movimiento suscitado en el protestantismo hay que agradecerlo a Dios, porque
puede ser el camino eficaz para llegar a la unidad que Cristo pidió al Padre para su
Iglesia[73] .
El Concilio
ha reconocido que es un movimiento «inspirado por el Espíritu
Santo»[74]
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Debemos orar
mucho para que pronto sea una realidad el deseo de Jesús: que todos los que creemos en Él
formemos «un solo rebaño con un solo
pastor»[75] .
En
Recientemente ha habido una
aproximación entre católicos y luteranos.
El día 2 de
noviembre de 1999 firmaron en Augsburgo, el Cardenal Edward Cassidy, en nombre de la Iglesia
católica, y el obispo luterano Christian
Krause, en nombre de
En él se
dice en ANEXO, 2, c:
«c) La
justificación tiene lugar sólo por gracia». Pero: «La obra de la gracia de Dios
no excluye la acción humana».
Y en el
texto de la DECLARACIÓN:
»27. En la
interpretación católica también se considera que la fe es fundamental en
»37. Juntos
confesamos que las buenas obras, una vida cristiana de fe, esperanza y amor,
surgen después de la justificación y son fruto de ella. (...) Tanto Jesús como
los escritos apostólicos amonestan al cristiano a producir las obras del
amor.
»38. Según
la interpretación católica, las buenas obras, posibilitadas por obra y gracia
del Espíritu Santo, contribuyen a crecer en gracia para que la justicia de Dios
sea preservada y se ahonde la comunión en Cristo. Cuando los católicos afirman
el carácter “meritorio” de las buenas obras, por ello entienden que, conforme al
testimonio bíblico, se les promete una recompensa en el cielo. Su intención no
es cuestionar la índole de esas obras en cuanto don, ni mucho menos negar que la
justificación siempre
»40. La
interpretación de la doctrina de la justificación expuesta en la presente
declaración demuestra que entre luteranos y católicos hay consenso respecto a
los postulados fundamentales de dicha doctrina»[76].
El
Papa Juan Pablo II, en su
tradicional cita dominical con los miles de peregrinos reunidos en la plaza de
San Pedro, dijo de este documento: «Si bien la declaración no resuelve todas las
cuestiones relativas a la enseñanza de la doctrina de la justificación, expresa
un consenso sobre verdades fundamentales de esta doctrina»[77] .
«La unidad
de la Iglesia no excluye en ella una legítima diferenciación»[78] .
«Dentro de
la comunión eclesiástica existen, legítimamente, Iglesias particulares que gozan
de tradiciones propias»[79] ,
permaneciendo fieles al Magisterio de la Iglesia; pues ha habido algunas
disensiones en el seno de la Iglesia que han producido rupturas de la comunión
eclesial. «Los fieles deberían apartarse de los pastores que se
desviaran»[80] .
37,7.
La Iglesia
condena la mala conducta de toda persona.
Precisamente
los malos, lo son por no cumplir lo que manda
No se puede
atribuir a la Iglesia los pecados de los malos católicos.
No es la
fruta podrida caída de un árbol sino la madura que cuelga de sus ramas lo que
manifiesta la bondad de ese árbol.
«Cristo no fundó su Iglesia para reunir
santos, sino para formarlos»[82] .
«Es
incomprensible, en los que acusan a la Iglesia, que habiendo en ella tanta
grandeza, sólo se fijen en lo malo. Esto es tan ridículo como si a un
árbol cuajado de frutos se le condenara por alguna fruta que yace podrida en el
suelo.