Juan Pablo II
ha sido la persona de la historia
que más gente ha congregado ante su persona: más de un millón en Canadá, estados
Unidos.Méjico, Brasil, Madrid, etc. en Manila reunió cinco millones de
personas[1] .
Esta lista
de los Papas, legítimos sucesores de San
Pedro es una garantía de que estamos en
Los
Apóstoles son el fundamento puesto por Cristo
en persona. Nosotros debemos adherirnos a sus sucesores
legítimos.
«Ésta es la
sucesión y el canal a través del cual la tradición de la Iglesia y el mensaje de
la verdad ha llegado hasta nosotros»[3] .
37,11. Hoy
vivimos tiempos de ecumenismo en
los que todos ansiamos la unión de todos los cristianos en una sola
Iglesia. Pero la unión con los protestantes, decía Juan XXIII, no puede venir del sacrificio
de parte de la verdad, sino de un profundizar más en el conocimiento de
«En el
Concilio Vaticano II, el Romano Pontífice junto con los Padres Conciliares
tomaron viva conciencia de la necesidad de empeñar todo tipo de esfuerzos para
que los hermanos separados se
pudieran reintegrar en
- Las
divisiones entre los cristianos contradicen la voluntad de Dios, y son motivo de
escándalo para el mundo.
- Alguno de
los bienes que constituyen la Iglesia pueden hallarse también fuera de
- Los
católicos deben manifestar comprensión hacia aquellos que no participan de la
plena unidad, teniendo en cuenta que no pocos se encuentran en esa situación sin
culpa por su parte.
- Los medios
fundamentales para recuperar la unidad son la caridad y la
oración.
- Nada más
lejos del verdadero ecumenismo que aquello que afecta a la pureza de la doctrina
católica, y a su sentido genuino y preciso.
- No sería
lícita aquella relación con los no católicos que suponga peligro de la fe o
indiferentismo religioso.
»El Concilio
vino a recordar que nadie puede poner en duda un dogma de fe, ni siquiera con la
intención de aproximarse a los no católicos. Los católicos no tienen poder sobre
la fe recibida; sino que ésta es un depósito que deben custodiar y transmitir
con fidelidad. Por eso deben respetar en todo momento las fórmulas definidas por
el Magisterio de la Iglesia»[5] .
La
declaración sobre la libertad religiosa del Concilio Vaticano II advierte que no
es lo mismo practicar una religión que otra. No todas son igualmente buenas,
pues son contradictorias entre sí[6] .
«Todos
los hombres están obligados a buscar la verdad, sobre todo, en lo que se refiere
a Dios y a su Iglesia, y, una vez conocida, abrazarla y
practicarla»[7].
Dice el
Concilio Vaticano I: «Nadie tiene causa justa para dejar la Iglesia
Católica»[8].
«Aunque
fuera de
Aunque añade
que todos los que han recibido el Bautismo y tienen fe en Cristo, de alguna manera también pertenecen
a la Iglesia de Cristo en un
sentido amplio. Pero en sentido estricto «la Iglesia de Cristo subsiste hoy en la Iglesia
Católica»[11] .
Ésta es la
razón por la cual
Dice el
Concilio que la libertad religiosa
consiste en inmunidad de coacción[13] es
decir, que a nadie se le puede imponer por la fuerza la práctica de una
religión, ni tampoco impedírsela[14] , ni
en público ni en privado[15] .
“El derecho
a la libertad religiosa no es ni la permisión moral de adherirse al error, ni un
supuesto derecho al error; sino un derecho natural de la persona humana a la
inmunidad de coacción exterior en materia religiosa”[16] .
El hombre
tiene derecho a practicar lo que él cree que es verdad.
Pero el
ejercicio público de la religión, debe subordinarse al «justo orden
público»[17], que
consiste en la recta ordenación del bien común, en «la salvaguarda efectiva de
los derechos de todos los ciudadanos..., el interés proporcionado por la
auténtica paz pública..., y una adecuada tutela de la moralidad
pública»[18] .
«En la
divulgación de la fe religiosa y en la introducción de costumbres hay que
abstenerse siempre de cualquier clase de actos que puedan tener sabor a coacción
o a persuasión inhonesta o menos recta, sobre todo cuando se trata de personas
rudas o necesitadas. Tal comportamiento debe considerase como abuso del derecho
propio y lesión del derecho ajeno»[19].
El
Episcopado Español, mientras «pide a sus colaboradores apostólicos, que jamás
incidan en este defecto, les ruega que con la mayor caridad posible
procuren que los fieles de fe sencilla no sean jamás víctimas de dicho
procedimiento, si alguna vez hubiere lugar a ello»[20] .
Recientemente España se ha visto
invadida por multitud de sectas muy proselitistas que con señuelos más o menos
atractivos para los jóvenes han desorientado a un número muy considerable. Ver
75,6.
El
Episcopado de Francia ha hecho esta advertencia a los católicos: «Todos los
católicos deben oponer un dique a esta marea invasora. Por eso el comprar, leer
o conservar sus publicaciones constituye una grave imprudencia. Frecuentar sus
reuniones y participar en su culto es todavía más peligroso. Y el adherirse
pública y plenamente a ellos constituye un pecado grave contra la
fe».
Puede ser
interesante mi vídeo Las sectas
desenmascaradas[21] .
37,12. La
plenitud de los medios salvíficos se encuentra en
«El
cristiano, lejos de juzgar o de condenar a los que están fuera de la Iglesia,
deberá ofrecerles su ayuda y su amor. Si él es feliz por encontrar la salvación
dentro de la Iglesia, también está seguro que la bondad de Dios salva, por
Cristo, a todas las almas
generosas y de buena fe que, sin pertenecer visiblemente a la Iglesia, siguen
lealmente los dictados de su conciencia»[25] .
«Aquellos que con seriedad intentan en su corazón hacer todo lo que Dios exige
de ellos no están excluidos de la esperanza de la vida eterna»[26].
Dice el
Concilio Vaticano II: «El propósito divino de salvación abarca a todos los
hombres: y aquellos que, ignorando sin culpa el Evangelio de Cristo y su Iglesia, buscan, sin embargo, a
Dios con corazón sincero, y se esfuerzan, bajo el influjo de la gracia, por
cumplir con obras su voluntad, conocida por el dictamen de la conciencia, ellos
también, en un número que sólo Dios conoce, pueden conseguir la salvación
eterna.
Es decir,
que los no creyentes de buena fe, que siempre cumplieron con su conciencia,
pueden salvarse.
Dice
Balmes: «Dios es justo, y como
tal, no castiga ni puede castigar al inocente. Cuando no hay pecado no hay penas
ni las puede haber»[28] .
Dice
Martins Veiga: «Constituye una
gran alegría pensar que hay mucha gente de buena voluntad que se salva sin
pertenecer a
La conocida
frase «fuera de la Iglesia no hay salvación» se remonta a Orígenes y ha sido muy repetida. Incluso se
ve incorporada en el Concilio IV de Letrán[30]. Pero hay
que entenderla en su contexto. Va dirigida a los que conociéndola la
rechazan[31]. No a los
que inculpablemente no la conocen.
«Para
comprender bien su significado quizás sea mejor decir: “Fuera de la Iglesia no
hay medio de
salvación”»[32] .
Pero
«quienes sabiendo que
Con todo,
para la salvación eterna, no basta estar en la Iglesia, hay que estar en gracia.
«La Iglesia es medio de salvación, no causa»[34] .
37,13. Los milagros de hoy día son una prueba a
favor de
Agudamente
dice San Agustín: Si en
El Concilio Vaticano
I[36] afirma
tres cosas de los milagros:
a) que son
posibles,
b) que pueden ser conocidos con
certeza,
c) que con
ellos se prueba legítimamente el origen divino de
Desde 1882
funciona en Lourdes una Oficina de Comprobaciones Médicas. Hasta 1955 habían
desfilado por esta Oficina 32.663 médicos. Esta Oficina acepta la inscripción de
todo médico que lo solicite, cualesquiera que sean sus creencias religiosas,
nacionalidad, etc. De hecho los ha habido católicos, protestantes, judíos,
hindúes, y hasta ateos racionalistas. En miles de casos han declarado que la
curación fue inexplicable desde el punto de vista médico.
El enfermo
fue examinado por los médicos antes y después de la curación.
La
existencia de la enfermedad tiene que constar antes de la curación con pruebas
clínicas: radiografías, biopsias, encefalogramas, análisis bacteriales, etc.,
según lo demande la naturaleza de la enfermedad.
Quedan
excluidas de antemano todas las enfermedades que sean puramente nerviosas.
Tiene que
tratarse de enfermedades orgánicas, no puramente funcionales.
La curación
debe ser científicamente inexplicable, por no haberse aplicado tratamiento
adecuado, instantánea y duradera.
Se somete al
enfermo a observación durante un año. Sólo entonces la Oficina de Comprobación
afirma que la curación es inexplicable, científicamente
hablando.
Por Lourdes
han pasado trescientos millones de personas[37] . En los
archivos de
No es que
los demás no sean milagros. Es que la Iglesia es rigurosísima antes de declarar
un hecho como milagroso, y un hecho milagroso auténtico puede no ser reconocido
como tal por la Iglesia por falta de algún requisito.
Dios no hace
milagros para que sean comprobados científicamente, sino como respuesta a la
oración de las personas que se lo piden con fe, aunque falten requisitos para
una comprobación científica. El rigor de la Iglesia en aceptar hechos milagrosos
nos debe dar confianza en los casos que la Iglesia acepta como
milagros.
Es famoso el
caso de
Él
mismo cuenta el caso en su libro Viaje a Lourdes.
Acompañaba
por curiosidad una peregrinación de enfermos a Lourdes. Era escéptico. Entre los
enfermos escogió a Marie Bayllie
por parecerle que era el caso más desesperado. Llegó a decir: «Si esta enferma
se cura, sería un milagro verdadero. Entonces yo creería». La enferma tenía
peritonitis tuberculosa en último grado. Él mismo la había desahuciado como un
caso perdido. Sin embargo en Lourdes, ante los ojos atónitos de Alexis Carrel, aquel abdomen voluminoso
descendió instantáneamente a su volumen normal. Él examinó a la enferma y la
encontró curada. Cumplió su palabra. Se convirtió al catolicismo, y murió
católico[39] .
El doctor
Leuret, Jefe de
La Iglesia
ha aprobado recientemente un nuevo milagro en
Lourdes:
«Jean-Pierre
Bély quedó curado instantáneamente de
esclerosis múltiple.
LOURDES, 11
feb (ZENIT).- Lourdes ha vuelto a ser testigo de un milagro. A las 10:00 de la
mañana, en la basílica subterránea, el obispo de Lourdes y Tarbes, monseñor
Jacques Perrier, proclamó
oficialmente, durante la solemne celebración de
Es la
historia de Jean-Pierre Bély,
quien cuando vino a Lourdes tenía 51 años y sufría una grave forma de esclerosis
múltiple, curada instantánea, completa y duraderamente. En la tarde de hoy, el
señor Bély participó en su
localidad natal de Angulema, en una celebración de acción de gracias por el
obispo de esa ciudad.
Desde 1972,
Jean-Pierre Bély, casado y padre
de dos hijos, enfermero de la sección de oftalmología del Hospital de Angulema,
comenzó a experimentar síntomas dramáticos, como expresión de la destrucción
selectiva de la mielina del sistema nervioso central.
El
diagnóstico del Servicio de Neurología del Hospital Universitario de Poitiers
fue claro: esclerosis múltiple.
A partir de
1984, Jean-Pierre comenzó a
caminar con un bastón, pues sus miembros no soportaban el peso de su cuerpo.
Tuvo que
abandonar definitivamente su trabajo.
En febrero
de 1985 la silla de ruedas se convirtió en el único sistema para poder moverse.
De hecho,
desde 1986 perdió la posibilidad de ponerse de pie.
En 1987, el
señor Bély presentaba un cuadro
neurológico desastroso, que justificó la atribución de una pensión de invalidez
del 100 por ciento.
Según
revela «Lourdes Magazine»
(http://www.lourdes-france.com), el periódico oficial del Santuario de los
Pirineos, la sorpresa tuvo lugar el 9 de octubre de 1997, durante una
peregrinación al Santuario de Lourdes.
Ese día,
tras la confesión del día anterior, recibió el sacramento de la unción de los
enfermos durante una misa en
A mediodía,
cuando descansaba en la sala de los enfermos, experimentó una sensación de frío
cada vez más fuerte hasta el punto de que se hizo casi dolorosa. A continuación,
se apoderó de él una impresión de calor que se fue haciendo también cada vez más
intensa y penetrante.
De este
modo, se dio cuenta de que estaba sentado en su cama y de que comenzaba “a mover
los brazos y a sentir el contacto de la piel”.
En la noche
que siguió, Bély se despertó
brutalmente de un profundo sueño y, en ese momento, tuvo la sorpresa de “poder
caminar por la primera vez desde
Para no
destacarse de sus “compañeros de enfermedad”, Jean-Pierre dejó Lourdes en la silla de
ruedas, como si todavía estuviese inválido.
Llegado a la
estación, decidió finalmente subirse por sus propias fuerzas al tren y viajar
sentado a su regreso a Angulema.
Desde
entonces ha recuperado la integridad de sus facultades
físicas.
Objetivamente, su curación, doce
años después, parece completa y estable.
El
señor Bély no presenta ninguna
irregularidad neurológica.
Su
resistencia física es excelente. Le han abandonado totalmente los síntomas de la
esclerosis.
Exactamente
un año después, el jueves 6 de octubre de 1988, declaró su curación
Asimismo ha
sido examinado atentamente por los médicos que habían seguido su caso, en
particular por el jefe del servicio médico del Hospital Universitario de
Poitiers.
La
conclusión en todo momento ha sido la misma: “evolución inesperada y
excepcional”.
El 17 de
junio de 1992, se realizó un primer examen a petición del Comité Médico
Internacional de Lourdes, segunda instancia de control del Santuario. El equipo
médico concluyó que “una curación de este tipo no es sólo anormal sino también
inexplicable, teniendo en cuenta los conocimientos actuales de la ciencia”.
En noviembre
de 1992, el Comité exigió una prórroga de observación de dos años suplementarios
para respetar los criterios que permiten hablar de “curación definitiva”.
El 28 de
septiembre de 1994, Jean-Pierre
fue sometido a un nuevo examen médico.
Entre el 15
y el 16 de noviembre se decidió pedir el parecer de los médicos que habían
examinado al paciente durante su enfermedad. De este modo, el 8 de febrero de
1999, el doctor Patrick Theillier,
médico responsable de
A
continuación, monseñor Claude
Dagens, obispo de Angulema, escribía: “En nombre de la Iglesia, yo
reconozco públicamente el carácter auténtico de la curación de la que se ha
beneficiado el señor Jean-Pierre
Bély en Lourdes, el viernes 9 de Octubre de 1987. Esta curación
inmediata y completa
Voy a dar
cuenta aquí de dos «hechos milagrosos» de los cuales tengo en mi poder acta
notarial.
Él le pedía
a la Virgen del Pilar que no quería ser mendigo toda su vida, y una mañana
amanece con las dos piernas. Todo Zaragoza que le había visto durante dos años y
medio con la pierna cortada y la «pata de palo», lo ve ahora con las dos
piernas.
De esto hay
acta notarial, firmada por veinticinco testigos. El original está en el despacho
del Alcalde de Zaragoza.
Cuando yo
estuve en Zaragoza dando conferencias en la Parroquia de Santa Engracia, un día
me fui al Ayuntamiento a ver este acta notarial, y el secretario del Alcalde,
amablemente, me regaló una edición facsímil que tengo en mi
poder.
Sobre este
milagro ha escrito un libro titulado El gran
milagro el conocido escritor italiano Vittorio
Messori.
En este
libro dice los siguiente:
«En total,
las actas del proceso contienen un total de ciento veinte nombres, ilustres o
humildes, entre jueces, notarios, procuradores, alguaciles, testigos “de
prueba”, testigos “de laboratorio”, médicos, enfermeros, sacerdotes, posaderos,
campesinos, carreteros...»[41].
Y más
adelante:
«Gracias a
los trasuntos y protocolos, el milagro de Calanda aparece documentado con una
seguridad tal que satisface incluso las exigencias de la crítica más exigente.
(...) La inmensa mayoría de los hechos del pasado (incluso los más
sobresalientes) están atestiguados con una certeza documental y unas garantías
públicas mucho menores»[42] .
Vittorio Messori contestó en una entrevista que le
hizo José Ángel Agejas para EL
BOLETÍN INFORMATIVO CATÓLICO ZENIT en INTERNET:
«Quienes me
conocen saben que yo soy un converso, que no nací cristiano. Desde que, tras
haber estudiado en la universidad laica, en Turín, descubrí la fe, el
cristianismo, siempre he tratado de razonar sobre el Evangelio, de buscar los
motivos de credibilidad de
Otro caso es
de Manuela Cortés Colmillo, a
quien yo conocí personalmente. Vivía en un cortijo cerca de El Puerto de Santa
María, en Cádiz. No tenían luz eléctrica. Se alumbraban con candiles de carburo.
Un día le reventó en las manos un candil y le quemó los ojos.
Estuvo seis
meses con los ojos «como los de una pescadilla frita» en frase de la familia.
La trataba
el Dr. D. José Pérez-Llorca. A los
seis meses, ante una pregunta de la hija que acompañaba a la enferma, el doctor
certifica que la ceguera era irreversible.
Al volver a
casa, ella desconsolada, le pide a la Virgen de Fátima: «Madre mía Santísima, tú
que eres tan milagrosa, por mis nueve hijos, que yo vea». En ese instante
recuperó la vista.
En un taxi
se fueron a ver al médico. Éste, que a las doce del mediodía había
diagnosticado ceguera irreversible, y a las tres de la tarde se le presenta la
mujer con los ojos como nosotros, repetía: «Esto no tiene
explicación».
De este
hecho tengo un acta notarial donde firman treinta y dos testigos: hijos, nueras,
yernos, vecinos y, sobre todo, el médico que la trató, D. José Pérez-Llorca, Miembro de
También
tengo copia del Acta notarial de D. Leonardo
Herrero Miranda Notario de Picasent (Valencia) en que se narra la
curación de
En el texto
de este Acta se dice «que a los 30 años tuvo un tumor en el hígado con ictericia
negra del cual sólo se salvan el 1% de los que
No querían
llevarla a Lourdes porque temían se muriera en el camino. El Arzobispo de
Valencia D. Marcelino Olaechea
dijo: «Estos son los enfermos que hay que llevar a
Lourdes».
Por fin se
decidieron a llevarla. En el camino entró en coma, asegurando que desde Sagunto
a Lourdes no se enteró absolutamente de nada.
En el viaje
iba con gotero y dos enfermeras continuamente a su lado para hacerse cargo del
cadáver, porque esperaban la muerte de un momento a otro. Llevaban todos los
papeles arreglados para poder trasladar el cadáver.
Al llegar a
Lourdes le quitaron el gotero para poder meterla en
Inmediatamente se le quitaron los
dolores que tenía desde hacía seis años. Dolores tan fuertes que a veces perdía
el conocimiento y tenían que administrarle morfina y Pantopón. Llegando a tener
a veces hasta 42 grados de fiebre.
La metieron
en la piscina entre dos personas y salió sola por sus propias fuerzas. Se le
quitó de repente la fiebre que en aquellos momentos era de 40 grados. Al salir
tenía 36’5º de temperatura.
Inmediatamente pidió comer pollo,
que hacía años que no lo probaba.
Desde aquel
momento se encontró perfectamente hasta hoy, que a los 23 años de la curación,
se encuentra ágil y sana. Trabaja de cocinera en un colegio. Del hígado jamás
volvió a tener nada. Le han hecho 25 placas y no hay señal alguna de
tumor.
La trataron
durante seis años los catedráticos del Aparato Digestivo de Valencia, Doctores. D.
El historial de este caso está en
Los milagros
confirman nuestra fe en Cristo, en la Virgen y en
37,14. Una
confirmación de que
Muchos
protestantes no se hacen católicos porque desconocen la Iglesia
católica.
Pero
los que la estudian se hacen católicos. es el caso del célebre historiador
protestante Ludovico Pastor, que
se convirtió al catolicismo estudiando la Historia de los Papas[44] . Y lo
mismo el cardenal Newman, que era
pastor protestante. Y es que la belleza de las cristaleras de una catedral se
aprecia mejor desde dentro que desde fuera.
Por añadir
algunos nombres citaremos al Premio Nobel de Física, Max Planck, que era luterano y se convirtió
al catolicismo[45] ,
Scott, pastor protestante, que se
convirtió al catolicismo como fruto de sus estudios bíblicos[46] , y a
Enrique Shlier, gran exégeta
luterano alemán, discípulo de Martín
Heidegger, Karl Barth, y Rudolf
Bultmann, que es actualmente catedrático de Nuevo Testamento en la
Universidad de Bonn (Alemania) y es un conocedor de San Pablo de los mejores del mundo. Su
comentario a la Carta de los Efesios es el mejor que existe. Se convirtió al
catolicismo estudiando la fe de
En Estados
Unidos se convierten al catolicismo 150.000 personas al año[49] .
Del 2 al 9
de noviembre del 2000 se celebró en Roma el Jubileo de los convertidos a
Es notable
el número de conversiones al catolicismo de anglicanos[51] .
Fue célebre
la conversión al catolicismo de John Henry
Newman. Era un culto ministro del anglicanismo que abrazó el
catolicismo el 9 de octubre de 1845. Se ordenó sacerdote católico en 1847.
León XIII lo nombró cardenal en
1879, y murió el 11 de agosto de 1890. En 1991 Juan Pablo II ha iniciado su
beatificación[52].
San Edmundo
Campion, S.I., fue Profesor de la Universidad de
Oxford, y prestó juramento anticatólico en 1564. Pero más tarde, estudiando a
los Santos Padres, asignatura que explicaba, se convirtió al catolicismo, entró
en la Compañía de Jesús y fue martirizado el 1º de Diciembre de
1581[53] .
También fue
notable la conversión de los célebres escritores Chesterton y Graham Greene, y hasta la Duquesa de
Kent, prima de la reina de
Inglaterra, bautizada el 14 de enero de 1994 por el Cardenal Hume[54] .
También se
han convertido recientemente al catolicismo dos ministros del gobierno
británico: John Gumer y Ann Widdecombe[55] y el
obispo anglicano de Londres, el Dr.
Graham Leonard[56] . Un
párroco anglicano de la localidad inglesa de Bath, Michael Fountaine, de 34 años de edad, se
pasó al catolicismo con todos sus feligreses[57]
Lo mismo
hizo Leslie Hamlet, Vicario
Anglicano de St. John’s Church de Stoke-on-Trent (Inglaterra), que se convirtió
al catolicismo con todos sus feligreses[58] . A
principios de 1991 se han convertido al catolicismo cuatro pastores
protestantes[59]
En octubre de 1996 el Cardenal Hume
ordenó sacerdotes católicos a diez pastores
anglicanos[60] .
Tras la
decisión de la Iglesia anglicana de ordenar sacerdotes a mujeres, más de un
centenar de pastores anglicanos se han convertido al catolicismo y muchos de
ellos han recibido la ordenación sacerdotal en el seno de la Iglesia católica.
Entre ellos, se encuentra Graham
Leonard, quien fue arzobispo anglicano de Londres y tercero en la
jerarquía de la Iglesia anglicana[61] .
Estuvo en Madrid en el VI Congreso Internacional «CAMINO DE ROMA», donde se
congregaron muchos convertidos al catolicismo. Allí dijo: «La unidad de las
Iglesias, para que sea auténtica, debe estar basada en
«En un año,
más de once mil anglicanos de Gran Bretaña han pedido entrar en la Iglesia
Católica»[63].
«Se calcula
que más de veinticinco mil anglicanos han pedido la admisión dentro de
En Diciembre
de 2003, toda una diócesis anglicana se pasó a la Iglesia
Católica[65] .
Recientemente se ha convertido al
catolicismo Charles Moore, un
converso ilustre, director del «Daily
Telegraph» el diario con más difusión en el Reino
Unido[66]
Scott
Hahn,pastor protestante y profesor de
Teología, se hizo católico al comprobar que la salvación «sólo por la fe»
(sola fide) de Lutero no estaba en la
Biblia[67] .
También comprobó que tampoco estaba en la Biblia la afirmación básica
protestante de que para salvarse basta
También es
notable la conversión de Herald
Riesenfeld, luterano sueco,[69] profesor de Nuevo Testamento
de la Universidad de Úpsala[70], Eric Peterson, uno de los mejores
conocedores de
Recientemente se ha convertido al
catolicismo el célebre escritor alemán Ernest Jünger. Dos años antes de su
muerte, el 17 de febrero 1998 cuando ya tenía casi 103 años, el escritor alemán
pasó de la Iglesia protestante a
Todavía no
se conocen los motivos por los que tuvo lugar
Después de
la firma en 1999 del documento sobre la Doctrina de la Justificación entre
![]()
38.- Jesucristo fundó
Para ello la
hizo depositaria de su doctrina y de todos los medios de
salvación.
38,1. Dice
la Carta a los Hebreos:«Dios ha hablado a
los hombres»[73] .
«Dios quiso
que lo que había revelado para la salvación de todos los pueblos se conservara
para siempre íntegro, y fuera trasmitido a todos los tiempos»[74] .
«La
Revelación concluyó con los Apóstoles»[75].
La misión de
la Iglesia es señalar el camino de la salvación eterna de los hombres por medio
de la doctrina de Cristo y los
sacramentos por Él instituidos.
Jesucristo estuvo en
la Tierra pocos años. Para que su obra redentora pudiese continuar a través del
tiempo, dejó una institución que cuidara de su doctrina, y ayudara a los hombres
a conseguir la salvación eterna[76] . Como
San Pedro y los Apóstoles iban a
vivir un número limitado de años, para que la Iglesia durara hasta el final de
los tiempos como Cristo
prometió[77] ellos
necesitaban tener sucesores.
Cristo
dio
«Jesús ha querido
valerse de los hombres, como ministros suyos, para llevar adelante su obra
redentora»[79] .
38,2. El
hombre no puede conocer bien a Dios, si Dios no se manifiesta al hombre. A esta
manifestación se le llama Revelación[80] . Por
ejemplo, el dogma de
La Revelación es
la manifestación que Dios ha hecho a los hombres de Sí mismo y de aquellas otras
verdades necesarias o convenientes para la salvación
eterna.
«Al
revelarse Dios a sí mismo quiere hacer a los hombres capaces de responderle, de
conocerle y de amarle más allá de lo que ellos serían capaces por sus propias
fuerzas»[82] .
«La
revelación presupone los hechos y palabras exteriores, que percibimos por los
sentidos, pero acontece fundamentalmente en el corazón del hombre. Los hechos
exteriores necesitan de una luz interior; el mensaje que desde fuera nos es
ofrecido necesita pulsar nuestro corazón con una fuerza que permita a nuestra
libertad abrirse con alegría a sus exigencias. Por ello la revelación tiene su
expresión correlativa en la fe, que
La doctrina
revelada por Dios se encuentra en
No todas las
verdades de la fe están en
Por eso el
principio protestante de «sólo la Escritura» no es válido. Pues además esto
supone que cada uno tiene su Biblia para poder leerla e interpretarla, y esto no
fue posible para los cristianos durante 1.400 años, antes de inventarse
Los primeros
cristianos recibieron la fe por la palabra predicada, no por
Y, para
total seguridad, era necesario dominar la lengua original del
autor.
Es decir,
resulta evidente que el principio protestante de «solo la Escritura», no es
válido. Esta doctrina no está en la Biblia, por lo tanto ellos mismos se
contradicen cuando imponen doctrinas que no están en la
Biblia.
El Antiguo
Testamento se transmitió oralmente de generación en generación. El Pentateuco se
transmitió de boca a boca; es absurdo pensar que se transmitió por
escrito.
Es verdad,
como dice San
Pablo[84] , que la
Biblia es necesaria, pero eso no excluye que también es necesaria la
Tradición.
Si yo digo
que el agua
«Escritura y
Tradición enlazan directamente con los Apóstoles y gozan de la misma autoridad.
(...) La Escritura y la Tradición son las fuentes que nos dan acceso a la
Revelación.»[85] .
La Biblia y
la Tradición proceden de la misma fuente. Son los dos canales por los que nos
llega el contenido de la Revelación.
La Biblia y
la Tradición están íntimamente unidas y tienden a un mismo fin; por eso los
pasajes oscuros de
La Tradición
nos transmite las enseñanzas orales, transmitidas de viva voz de una generación
a la siguiente[87] .
«La tradición apostólica era
la clave para el canon de los libros inspirados, diciéndonos qué doctrinas deben
enseñar (o no enseñar) los libros apostólicos, y diciéndonos qué libros fueron
escritos por los apóstoles y sus compañeros.
»Irónicamente los protestantes, que
normalmente se burlan de la tradición en favor de la Biblia, ellos mismos están
usando una Biblia basada en la tradición»[88].
La
Tradición es más amplia que
Los
Apóstoles enseñaron principalmente de palabra, como ellos habían sido enseñados
por Nuestro Señor. Cristo no
escribió nada. Se limitó a predicar. Y a los Apóstoles no les dijo «escribid»,
sino «predicad»[89] .
Jesús
dijo: «El que a vosotros oye, a mí me
oye»[90]. «Id y haced
discípulos de todos los pueblos»[91].Por eso
«la fe viene por la
predicación»[92].
Jesús les enseñó muchas cosas que no están
en
. A Timoteo le dice: «Conserva viva la doctrina que has oído de
mí»[95] .
«Lo que has oído de mí, trasmítelo a otros,
para que a su vez lo enseñen a otros»[96].
San Pablo
alaba «a los que conservan las tradiciones tal como él las
transmitió»[97].
Todo esto
está indicando que la doctrina evangélica se trasmite por la predicación oral,
es decir, por la tradición.
Hay que
distinguir entre
Cuando decimos
«Sagrada Tradición» entendemos las enseñanzas de Jesús y, después de Él, de los Apóstoles a
quienes envió a enseñar[98].
Estas enseñanzas han sido entregadas
a
La Iglesia está
protegida por el Espíritu Santo, que la preserva de todo error[100].
La Biblia
consta de setenta y tres libros divididos entre el Antiguo Testamento y el Nuevo
Testamento.
La Tradición apostólica hizo
discernir a la Iglesia qué escritos constituyen la lista de los Libros Santos.
Esta lista integral es llamada "Canon de las Escrituras". Canon viene de la
palabra griega "kanon" que significa «medida, regla».
El Canon comprende para el
Antiguo Testamento cuarenta y seis escritos, y veintisiete para el Nuevo.
Éstos son: Génesis,
Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio, Josué, Jueces, Rut, los dos libros de
Samuel, los dos libros de los Reyes, los dos libros de las Crónicas, Esdras y
Nehemías, Tobías, Judit, Ester, los dos libros de los Macabeos, Job, los Salmos,
los Proverbios, el Eclesiastés, el Cantar de los Cantares, la Sabiduría, el
Eclesiástico, Isaías, Jeremías, las Lamentaciones, Baruc, Ezequiel, Daniel,
Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Ageo,
Zacarías, y Malaquías, para el Antiguo Testamento.
Para el Nuevo Testamento, los
Evangelios de Mateo, de Marcos, de Lucas y de Juan, los Hechos de los Apóstoles,
las Epístolas de Pablo a los Romanos, la primera y segunda a los Corintios, a
los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses, a los Colosenses, la primera
y segunda a los Tesalonicenses, la primera y segunda a Timoteo, a Tito, a
Filemón, la Epístola a los Hebreos, la Epístola de Santiago, la primera y
segunda de Pedro, las tres Epístolas de Juan, la Epístola de Judas y el
Apocalipsis.
Lo que
divide estas dos colecciones de libros es la Persona de Jesucristo. Lo que se escribió antes de Él,
es el Antiguo Testamento. Lo que se escribió después de Él, es el Nuevo
Testamento.
Para
facilitar la búsqueda de los pasajes, el texto se ha dividido en capítulos, y
dentro de éstos se han numerado los párrafos (versículos). Estas divisiones son
posteriores a los evangelistas. La división en capítulos se debe a Esteban Langton, en el siglo XIII, y la
división en versículos a Roberto
Estienne, en el siglo XVI.
Los salmos
tienen dos numeraciones debido a la diferente numeración de la Biblia hebrea y
la griega, en las que se dividen en dos los salmos 9 y 147,
respectivamente[101].
Jesucristo ha
encargado a la Iglesia la interpretación y vigilancia sobre
Por eso no
se pueden leer todas las traducciones de la Biblia, sino sólo aquellas que
tienen aprobación eclesiástica, y por lo tanto nos consta que no contienen
errores.
Hay pasajes
de la Biblia que son difíciles de entender, como advirtió San Pedro[103] .
Por eso dice
Vittorio Messori que «para el católico corriente, el creyente
de la calle, es más importante leer un catecismo que la Biblia, pues lo
entenderá mejor»[104] .
«Para
descubrir lo que el autor sagrado quiere afirmar hay que tener en cuenta la
forma de pensar y de hablar de su tiempo»[105] .
«El oficio
de interpretar auténticamente la palabra de Dios escrita o transmitida ha sido
confiado únicamente al Magisterio vivo de la Iglesia, cuya autoridad se ejerce
en el nombre de Jesucristo. Este
Magisterio, evidentemente, no está sobre la Palabra de Dios, sino que la sirve,
enseñando solamente lo que le ha sido confiado. Por mandato divino y con
asistencia del Espíritu Santo, la oye con piedad, la guarda con exactitud y la
expone con fidelidad; y de este único depósito de la fe saca lo que propone como
verdad revelada por Dios que se ha de creer»[106]
La libre
interpretación de la Biblia de los protestantes da lugar a multitud de
interpretaciones equivocadas y opuestas entre sí, pues no todo el mundo está
preparado para conocer los géneros literarios de los distintos pasajes bíblicos,
ni para entender la lengua en que se escribió el texto bíblico original.
Hay que
tener en cuenta los modos de pensar y de expresarse que se usaba en tiempos del
escritor[107] .
Por eso hace
falta un magisterio entendido, que oriente con autoridad en la interpretación
bíblica.
Dijo
Cristo que, «la verdad nos hará libres»[108] .
Quien está
en la verdad objetiva pisa firme, se siente seguro.
Quien piensa
que la verdad es relativa, que cada cual tiene su verdad, está en un error.
La verdad
tiene un valor absoluto. Quien no se ajusta a la verdad objetiva está en un
error. La verdad objetiva no depende de nuestro parecer ni de nuestros deseos.
Por deseo de
ser conciliador y tolerante, no puedo decir que la verdad es el término
medio de dos opiniones distintas.
Si uno dice
que la capital de España es Madrid y otro que es Barcelona, yo no puedo decir
que es Zaragoza porque está equidistante entre Madrid y Barcelona.
Hay valores
absolutos, como la verdad
y el
bien.
Hay que
tener criterios sobre lo
indiscutible y lo opinable, la intransigencia y la
tolerancia.
Hay muchas
cosas opinables: el café negro es mejor, ¿amargo o
dulce?
Pero hay
cosas indiscutibles: el todo es mayor que su parte.
Por eso la
verdad es intransigente: las matemáticas afirman que
2x3=6.
No aceptan
2x3=5, ni 2x3=7
El error es
tolerante, indiferente: lo mismo le da 2x3=6 que 2x3=5 que
2x3=7.
Pero lo
mejor no es siempre el término medio.
Si uno
prefiere la leche fría y otro la prefiere caliente es posible que los dos
acepten la leche templada, a la temperatura
ambiente.
Pero si uno
dice que la capital de España es Madrid y otro que es Santander, no vale decir
que será Burgos que está entra las dos ciudades. A veces la verdad está en un
extremo.
Sin embargo,
la caridad es tolerante: acepta la persona equivocada, aunque rechace el error,
porque el error no tiene derechos.
Y el
fanatismo es intransigente: el fanático es capaz de matar al que no piensa como
él.
Hay valores
que son relativos porque depende del punto de vista. Una ficha de dominó puesta
de pie es blanca o negra según desde donde se mire.
O del modo
de mirar: un tablero de ajedrez para uno puede ser una tabla blanca con cuadros
negros, y para otro una tabla negra con cuadros
blancos.
Una
medicina
Cuando se
trata de valores subjetivos cada uno puede tener su verdad. Pero cuando se trata
de valores objetivos, la verdad objetiva es la misma para todos.
Por ejemplo:
uno puede dormir mejor con la ventana de la habitación abierta y otro con ella
cerrada. La temperatura ideal para dormir puede variar según las personas. Pero
las temperaturas de la evaporación del agua y su solidificación son siempre 100º
y 0º centígrados respectivamente.
Ha dicho el
Cardenal Ratzinger: «La tolerancia
que todo lo acepta se despreocupa de la verdad»[109].
Frente a los
múltiples errores, hay una verdad objetiva.
Verdad
subjetiva es lo que a mí me parece. Verdad objetiva es lo que responde a la
realidad.
Frente a la
verdad objetiva no somos libres. Tenemos obligación de someternos a la verdad
objetiva.
Todos los
médicos tienen obligación de decir que el órgano de la visión es el ojo, ninguno
puede decir que vemos por la nariz.
Todos los
químicos del mundo tienen la obligación de decir que el agua es
H2O, ninguno puede decir
que es ClNa.
Todos los
matemáticos del mundo tienen obligación de decir que _ es la relación de la
circunferencia a su diámetro, una constante, que en el sistema decimal es
3,141592... y no 8,2432...
Si a un niño
le dan un mapa con todas las ciudades de Europa para que señale las capitales de
cada nación, y él elige las ciudades que más le gustan por su nombre, esto no
cambia
La verdad no
me permite opinar libremente lo que yo prefiera.
La verdad
orienta la libertad, no
Subordinar
la verdad a mi libertad es ridículo. La mentira no interesa a nadie con sentido
común: queremos café de verdad, no agua sucia; medicinas de verdad, no pócimas
ineficaces; amistad de verdad, no traidores.
Todo esto
Lo mismo
pasa con la verdad religiosa. El bien de la libertad religiosa no es el tener
libertad para elegir el error, sino elegir libremente la verdad sin sentirse
coaccionado.
La
manipulación que con frecuencia ofrecen los medios de comunicación nos dificulta
conocer la verdad objetiva. Nos presentan atractivo o razonable lo que quieren
inculcarnos: modos de presentar el aborto y
Para no
dejarnos engañar hay que tener claras las ideas y los auténticos valores. Saber
distinguir entre lo relativo y lo absoluto. Hay cosas que varían según el punto
de vista: el color de la ficha de dominó. O que depende de las circunstancias:
ahora mismo aquí son las doce del mediodía, y en Miami son las seis de
Estas
tertulias de televisión donde todos opinan, y al final no se saca ninguna
conclusión, más que aclarar lo que hacen es
confundir.
Hoy vivimos
un exceso de información. Es
imposible leer todo lo que me llega. Hay que seleccionar. Si es malo no estar
informado, también lo es estarlo demasiado. No toda información es fiable, ni
recta. Hay que tener criterio.
Vivimos una
sociedad donde prevalece
Todas estas
ideas sobre la información se las oí a
Allí habló
también el profesor italiano Rocco
Buttiglione del cual son estas ideas: Dice Santo Tomás que el hombre es un ser libre e
inteligente.Para poder decidir tiene que ser libre, y para poder juzgar tiene
que ser inteligente. Pero para que el juicio sea verdadero tiene que estar bien
informado. Si la información está equivocada. también lo estará el juicio y
Hay verdades
absolutas y verdades relativas. La temperatura de 0º
Hoy hay
gente que defiende el relativismo universal de
- «No hay
verdades absolutas». Luego esto que dices tampoco lo
es.
- «Nadie
puede conocer la verdad». Luego tú tampoco.
- «No seas
dogmático con tus afirmaciones». Es lo que haces tú con las
tuyas.
- «No
pretendas imponerme tu verdad». Es lo que quieres hacer tú con la
tuya.
La verdad
objetiva es dogmática, invariable. El error
En la
estación del ferrocarril un sólo tren me lleva a mi destino. Todos los demás me
pierden.
¿Qué diríais
de una maestra de escuela que al preguntar a los niños cuántos son 2+2 y uno le
dice 22, otro 20, otro 10, otro 4. Y ella da por buenas todas las respuestas. Y
cuando el que dijo 4 protestó de que sólo él acertó, ella le responde que no hay
que ser intransigente ni dogmático, que todas las opiniones son buenas, que cada
uno puede tener su opinión. ¡Evidentemente esa maestra
Hoy algunos
cambian la verdad objetiva por la opinión personal («eso para mí no es pecado»),
la belleza estética por la moda (moda de pantalones tejanos sucios y
rotos), y la bondad ética por el placer (libertinaje sexual). Pero siempre
quedará en pie que los tres grandes valores del ser son la verdad, la belleza y
el bien.
Incluso en
cosas accidentales no siempre podemos cambiarlas a nuestro capricho.
El orden de
las letras del abecedario es el que es, y yo no puedo alterarlo a mi capricho,
aunque en absoluto podría ser otro. Pero así está establecido para todos. No
depende de la voluntad de cada uno.
La fe es
libre, no en el sentido de que dé lo mismo creer que no creer; sino que al no
ser axiomática no se impone a la razón, sino que ésta queda en libertad para
aceptarla o rechazarla a pesar de que sea razonable[111] .
Aunque la fe sea oscura. Ya lo dice la Biblia: La fe es garantía de lo que se espera y convicción de
las realidades que no se ven[112] .
Es oscura,
porque no es evidente. Sin embargo es cierta porque son verdades reveladas por
Dios, que no puede engañarse ni engañarnos.
Y los
motivos de credibilidad la hacen razonable[113] .
Puede ser
interesante mi libro Motivos para
creer editado por Planeta, o mi otro libro de conferencias.
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38,3.
«Dogma es una verdad revelada por
Dios y propuesta como tal por el Magisterio de la Iglesia a los fieles con
obligación de creer en ella»[114] . «Se
apoya en la autoridad de Dios, por eso tenemos obligación de
creerla»[115].
A veces la
Iglesia define algunas verdades dogmas de
fe. No es que esas cosas empiecen entonces a ser verdad. Son verdades
que siempre han existido; pero que su creencia ha empezado a ser obligatoria al
definirse.
La
definición de una doctrina no es su invención, sino la declaración autoritativa
de que ha sido revelada por Dios, es decir, que forma parte del conjunto de
verdades que constituyen la Revelación cristiana.
Algunas
veces la aparición de nuevos errores obliga a la Iglesia a definir y declarar
más lo que siempre ha sido verdad, pero que las circunstancias del momento
reclaman aclaración.
Los dogmas
no son verdades que la Iglesia impone arbitrariamente. Son iluminaciones de la
verdad objetiva. No son muros para nuestra inteligencia. Son ventanas a la luz
de la verdad.
Algunos
dicen: «La vida es movimiento. Estancarse es morir. Las ideas petrificadas no
hacen avanzar a la humanidad». Esto es verdad sólo en parte. Hay verdades
definitivas -y los dogmas lo son- que cambiarlas no es avanzar sino retroceder.
Quien quiera cambiar que «la suma de los ángulos de un triángulo vale dos
rectos», no avanza, sino que retrocede al error.
El
norteamericano Fukuyans, de origen
japonés, pretende que
Herzason
dice que aceptar dogmas carentes de
demostración es una aberración[117] . Yo
le preguntaría si ha exigido
El contenido
de los dogmas es inmutable, pero la formulación de ese contenido se puede
desarrollar para acomodarse mejor al modo de hablar de los
tiempos.
El
Magisterio de la Iglesia puede ir mejorando el modo de expresar las verdades que
creemos[118] . Toda
formulación dogmática puede ser mejorada, ampliada y
profundizada[119].
Pero ninguna
formulación dogmática del futuro puede contradecir el sentido de anteriores
formulaciones, sino solamente completar lo que ya ha sido expresado por ellas.
Otras veces
un estudio cada vez más profundo
nos hace progresar en nuestro conocimiento de la Revelación, y nos hace ver más
claramente verdades que antes no parecían tan claras[120] .
La Iglesia,
asistida por el Espíritu Santo, penetra cada vez más profundamente en el
contenido de
La
Revelación fue un hecho histórico, y no puede crecer el número de verdades
reveladas contenidas en el depósito de la Revelación que es